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El equipo de emprendedores de la empresa Park4Dis en una presentación de la aplicación / PARK4DIS

Emprendedores y discapacitados, doble reto para lanzar un negocio

Ocho empresas catalanas obtienen una ayuda de la ONCE para el emprendimiento de personas con algún tipo de minusvalía

5 min

La discapacidad no está reñida con el emprendimiento, pero las dificultades son mayores. En tan sólo un año, la Fundación Once ha ayudado a que 77 personas emprendan su propio proyecto, ocho de ellas en Cataluña. 

La organización dispone de un programa de ayudas para personas con discapacidad que hayan iniciado un proyecto o que se estén preparando para ello.

Variedad

La Fundación recuerda que, desde que se iniciara el programa en 2018, han conseguido sacar adelante 145 proyectos, 19 en territorio catalán. Y esperan seguir creciendo ya que la convocatoria sigue abierta hasta 2022. En 2019, sólo en Cataluña, salieron adelante una consultoria de turismo y vida rural, una agencia inmobiliaria, un asador de pollos, una pastelería creativa, una agencia de comunicación y marketing, otra de artes gráficas, una aplicación para encontrar aparcamiento para discapacitados y un proyecto de diseño de moda y objetos de decoración.

Imagen de la app para móviles para encontrar parkings para discapacitados / PARK4DIS
Imagen de la app para móviles para encontrar parkings para discapacitados / PARK4DIS

Una de estas personas que han decidido emprender un nuevo negocio en Cataluña es Carlos Castellano, fundador de Park4Dis, una aplicación para móviles que informa de dónde se encuentran las plazas de párking público gratuito para personas con discapacidad.

Apoyo económico

La app no tiene ni un año y ya cuenta con 10.000 descargas y espera seguir creciendo. Castellano se muestra muy agradecido por el apoyo económico recibido de parte de la Fundación Once, que fue de 7.000 euros. Además, el reconocimiento de la organización “hizo más fácil que se involucraran más personas”, resalta. 

La misma opinión tiene Elena Camprubí, fundadora de Balenalena, “una pastelería de ilusiones”, en sus propias palabras. En realidad, es una pastelería que trabaja bajo demanda, para eventos de particulares y empresas. “La ayuda ha ido muy bien”, asegura.

Evento de Navidad en el que participó la pastelería creativa / BALENALENA
Evento de Navidad en el que participó la pastelería creativa / BALENALENA

Camprubí afirma que antes de recibir la ayuda de la ONCE su empresa ya estaba en marcha. Nació en 2016, pero cuando recibían algún pedido alquilaba cocinas. Ahora ha conseguido abrir su propio obrador gracias a la organización y además tiene “satélites”. “Trabajo con otras personas con discapacidad o gente en riesgo de exclusión social”, señala la emprendedora que, además, usa productos de animales libres asegura.

Balenalena no es la única que tiene colaboradores. La aplicación Park4Dis también es colaborativa, recuerda Castellano. Ayuntamientos y usuarios están ayudando a realizar un mapa con todas las plazas de parking donde pueden aparcar los discapacitados, ya que en cada localidad las normas son distintas. Por ahora son más de 40.000. Además, también invitan a los usuarios a hacer un uso responsable e informar si están ocupadas o libres cuando hacen uso de ella.

Ganas

Los dos modelos son muy distintos y conllevan mucho trabajo para los responsables, pero se sienten motivados para seguir adelante. Ambos son modelos de éxito. ¿La clave? “Tener un buen plan de empresa”, recalcan los dos. “Se debe tener las ideas muy claras” señala Camprubí. Además es un requisito del programa de ayudas.

Muestra de galletas realizada por la pastelería Balenalena / BALENALENA
Muestra de galletas realizada por la pastelería Balenalena / BALENALENA

El factor social es otro de los puntos clave del programa de ayuda a emprendedores de la organización. El proceso de selección de los proyectos tiene en cuenta si el proyecto está emprendido por mujeres, si tiene que ver con las tecnologías de la información y la comunicación, además de la viabilidad o el compromiso social.

Castellano es un empresario veterano, desde 2004 es un emprendedor pero esta es su primera aventura en una empresa social. Por eso, el creador de Park4Dis anima a todos aquellos emprendedores, que tengan alguna discapacidad o no, a “perder el miedo”. Elena Camprubí apoya esa idea: la discapacidad no es un hándicap más, el miedo es lo único que bloquea, asegura. Lo más importante, afirman ambos, es “tener ganas”.