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Uno de los establecimientos de Miró que cambió el logo tras la entrada de Springwater Capital / EP

Electrodomésticos Miró despedirá a una cuarta parte de la plantilla

El fondo Springwater Capital indica que sin la amortización de 119 empleos el plan de viabilidad del grupo está comprometido

Redacción
3 min

La cadena de electrodomésticos Miró realizará el enésimo ajuste de plantilla para intentar alcanzar la viabilidad. El grupo controlado por el fondo suizo Springwater Capital ha pactado con los sindicatos un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a una cuarta parte de la plantilla en España. Propiciará la salida de 119 trabajadores de un total de 430 empelados, más que los 107 planteados inicialmente. 

La reestructuración también implicará centrar de nuevo el foco de la actividad en Cataluña y Baleares, las plazas donde la marca está más consolidada. Springwater cerrará los establecimientos de Levante, Castilla La Mancha, Castilla y León y País Vasco. Así, pasará de 57 tiendas a 45.

Maximizar los ingresos

Además del ERE, la cúpula de Miró plantea un plan de medidas para captar mayores ingresos. Pasa por implementar definitivamente la venta on line y el incremento y mejora de la gama de productos y servicios.

Se trata de una iniciativa que se presentó en abril pero por el momento no se ha puesto en marcha.

Pérdidas presentes

Springwater Capital adquirió Miró en noviembre de 2014 tras un concurso de acreedores que posteriormente se decretó necesario e implicó la condena e inhabilitación del fundador de la cadena de electrodomésticos, Francesc Miró. El plan de negocio vigente hasta 2018 incluía la inversión de 23 millones de euros y la apertura de más puntos de venta hasta alcanzar los 100 establecimientos y la creación de 300 empleos.

No se ha podido poner en marcha porque los números rojos cada vez eran más abultados en la cuenta de resultados de la compañía. El mercado no ha respondido de la forma que esperaba a sus ofertas y la competencia es cada vez más agresiva, por lo que el fondo ha decidido centrarse en las plazas más fuertes antes de lanzar una nueva expansión.

Miró no comenta nunca los resultados del ejercicio. Simplemente informó de que cerró 2015 con una facturación de 100 millones de euros, lejos de los 400 alcanzados en 2010. Las pérdidas se situaron en unos cinco millones según otras fuentes del mercado.