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Roger Guasch, director general del Liceu, y una imagen de la platea del teatro de la ópera en Cataluña.

El reto económico que aún tiene pendiente el Gran Teatre del Liceu

Roger Guasch inicia conversaciones con la banca acreedora para conseguir más oxígeno con el objetivo de hacer frente a las tensiones de tesorería de la próxima temporada

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La dirección del Gran Teatre del Liceu, encabezada por Roger Guasch, ha cerrado la temporada dejando atrás los números rojos. Las medidas del plan de viabilidad que vence el próximo ejercicio para revitalizar la venta de entradas empiezan a dar fruto sin que ello sea suficiente para superar los retos económicos que aún tiene pendientes de resolver.

El director de la institución que fue el emblema de la burguesía de Cataluña se ha sentado con la banca acreedora con el objetivo de conseguir condiciones más flexibles para devolver la deuda bancaria, que en 2014 alcanzaba los 15,7 millones de euros. La carencia sobre el principal del préstamo --los intereses ascienden a 800.000 euros por temporada-- se termina el próximo septiembre.

Devolución de la paga extra

Eso añadirá una tensión mínima de un millón de euros por ejercicio. Se podrían cubrir con la actividad del teatro, pero el compromiso adquirido con la plantilla el pasado noviembre para devolver las pagas extraordinarias atrasadas desde 2013 implicará el desembolso de otros 800.000 euros por retribución retrasada. Todo ello provocará una distorsión que empujaría de nuevo las cuentas del teatro a las pérdidas, indican fuentes cercanas a la institución.

Guasch negocia con un pool de entidades lideradas por Caixabank en las que se incluyen Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell y el Institut Català de Finances (ICF). La refinanciación avanza por buen camino, pero no se espera una resolución hasta después del verano.

Más patrocinio

Por otro lado, la dirección del teatro se ha puesto las pilas para ampliar los ingresos en patrocinio y mecenazgo. Reportaron seis millones a las arcas del Liceu al cierre de la temporada, tan solo 0,3 millones más que el año pasado.

Los responsables del teatro consideran que hay recorrido para avanzar en este sentido. Para ello, deberán superar el bloqueo actual del relevo en la presidencia de la institución, una pieza clave para abrir puertas y conseguir nuevos contratos. 

Relevo en la presidencia

Joaquim Molins tiene problemas de salud y planteó hace meses que se le buscara un sustituto. Hay un candidato postulado, el presidente de Abertis, Salvador Alemany. Encabeza el Consejo de Mecenazgo del Liceu, es un amante de la ópera y conoce por dentro la institución, pero el relevo no se puede aprobar porque el secretario de Estado de Cultura está en funciones. No puede participar activamente en la elección y en el teatro de la ópera catalana los cambios se hacen por consenso. 

Esta tarea, como mínimo, queda pendiente hasta después de verano.