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Los sindicatos del metro, FGC y Adif, el operador de Renfe, han convocado paros en las jornadas del MWC.

El Mobile World Congress, objetivo de las protestas

La feria tecnológica más importante de Europa está por ahora casi incomunicada en transporte público al coincidir huelgas del metro, FGC y Adif

Cristina Farrés / Ignasi Jorro
6 min

Llegar en transporte público al Mobile World Congress (MWC) en la edición que empezará el próximo 22 de febrero será una odisea si la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona no consiguen solucionar los múltiples conflictos laborales abiertos que tienen la feria como objetivo central. Por ahora, el protagonista del evento será en gran medida el caos circulatorio que se espera.

No hay precedentes de que a 10 días del disparo de salida de la principal feria tecnológica de Europa coincidan la convocatoria de huelgas en el metroFerrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Adif, el operador de Renfe. Es decir, todas las alternativas que descongestionan el tráfico rodado desde el centro de Barcelona hasta el recinto de Fira Gran Via, situado en el término municipal de la ciudad colindante de Hospitalet de Llobregat.

Dispositivo para más de 90.000 personas

Buscar una alternativa no es sencillo. Implica diseñar un operativo para más de 90.000 personas que harán el mismo trayecto en casi las mismas horas. Se concentra entre las siete y las ocho de la mañana en los dos primeros días del congreso para llegar al recinto y a partir de las cinco de la tarde en la salida. La afluencia de público baja en las otras dos jornadas del evento.

Todo ello, sumado a los usuarios habituales del metro, la red de FGC y Renfe. Por lo que se limitan las posibilidades de llegar y moverse por la capital catalana en transporte público e incrementa la presión sobre las carreteras catalanas en hora punta.

Coalu y Puigdemont deben mover ficha

Los equipos de Ada Colau en el consistorio de Barcelona y Carles Puigdemont en la Generalitat tienen la llave para evitar el colapso que se prevé en la última semana de febrero si bajan a la arena de la negociación. El que tiene más trabajo acumulado es el presidente de la Generalitat, ya que la dirección de FGC ni siquiera ha convocado un encuentro con los sindicatos para levantar la protesta para pedir el convenio colectivo que está encallado desde hace seis años.

El comité de empresa del grupo prevé aplicar los servicios mínimos de las 7.30 a las 10.30 de la mañana y de las 17.30 a las 20.30 de la noche a lo largo de las tres primeras jornadas del MWC y de las 12 a las 16 horas del mediodía el último día de feria.

La nueva línea 9, parada

Hasta ahora, la línea de FGC que une plaza Espanya hasta varias poblaciones de la comarca del Bages (Barcelona) era la única alternativa para llegar a Fira Gran Vía. Este viernes se inaugura la esperada línea 9 del metro, la alternativa al tren. El conflicto laboral latente la mantendrá parada en dos de las cuatro jornadas del evento.

Los trabajadores exigen medidas para finalizar con la precariedad laboral en la empresa y negocian desde hace cuatro meses con los responsables de la empresa pública TMB y con el Ayuntamiento de Barcelona. Incluso han hecho llegar su reivindicación a la propia Colau. Este jueves, por primera vez desde el inicio de la negociación, la empresa puso sobre la mesa una propuesta para terminar con la inestabilidad del empleo.

No ha servido para desconvocar la protesta, pero es un punto de partida según la valoración de los sindicatos. Mantuvieron la negociación hasta el mediodía, cuándo los responsables del Servei d’Ocupació de Catalunya les indicaron que debían abandonar la sala en la que mantenían el encuentro. No hay sitio para la mediación hasta el próximo martes, por lo que esperan que a TMB y al Ayuntamiento tengan la fecha disponible para retomar el debate.

Paros en Renfe

En cuanto al operador de Renfe, Adif, los empleados denunciarán la falta de plantilla y precariedad en el lugar de trabajo en paros convocados en las horas punta el primer día del congreso, la madrugada del segundo y casi todo el 24 de febrero.

Serán los trabajadores de los alrededores de Barcelona y los congresistas que no hayan encontrado un alojamiento en la ciudad los principales damnificados.

El taxi, pesimista

El colapso en el transporte público favorecería sobre el papel al colectivo de taxi, pero los trabajadores no se muestran precisamente optimistas con la situación. El conductor David Llumverd indica que, sin tener en cuenta las huelgas convocadas, en el MWC hay una “demanda exagerada de transporte en las entradas y salidas. El volumen es tal que en una carrera ganamos lo que ganaríamos en cuatro, pero el tiempo para completarlas también es cuatro veces superior”.

Las protestas de los servicios públicos “provocarán un mayor caos circulatorio, que ya suele ser importante durante la feria”, por lo que pierden más de lo que ganan, aseguran.

Los policías también protestarán

El MWC tendrá más policía que nunca. También a agentes de la Guardia Urbana a las puertas el día 23, pero con pancartas y para exigir al Ayuntamiento de Barcelona que les devuelva el 1% de la retribución salarial que se les recortó de forma ilícita, según la justicia, y Colau quiere retornar en tres años. Los funcionarios municipales remarcan que el consistorio está en superávit y puede hacer frente a los 70 millones de euros que costaría acatar con la sentencia.

El consistorio ha convocado una reunión para evitar la protesta el próximo jueves. La imagen internacional de Barcelona quedará muy damnificada si, además del caos en el transporte, los más de 90.000 ejecutivos de primer nivel que acuden al MWC se topan con una manifestación de policías.