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Un turista toma una autofoto en las Ramblas de Barcelona, junto a visitantes con maletas.

El Govern 'cuela' la normativa para alquilar habitaciones a turistas

La Consejería de Empresa lanza la propuesta para que los particulares puedan arrendar cuartos por días el último viernes de julio

Ignasi Jorro
4 min

El Gobierno catalán ha intentado colar la normativa para alquilar habitaciones a turistas en pleno verano. La Consejería de Empresa, que dirige Jordi Baiget (CDC), sacó a exposición pública la futura legislación para alquilar habitaciones a turistas el pasado viernes. El movimiento ha provocado extrañeza en el sector vacacional, desde el que se afea que el departamento dé sólo hasta el 16 de agosto para presentar alegaciones, lo que a todas luces no parece un ejercicio ejemplar de transparencia.

Preguntada sobre la cuestión, la consejería ha respondido a este diario que dará el "tiempo suficiente" para recabar la opinión del sector. No obstante, la decisión ha provocado una cascada de críticas de los sectores preocupados por la saturación turística de Barcelona.

Uno de los que ha tuiteado contra el regate en corto de Empresa es Albert Arias, director del Plan Estratégico de Turismo de Barcelona 2016-2020, que ve en la maniobra "estivalidad y alevosía".

Alquiler de habitaciones...

El nuevo Reglamento de Turismo de Cataluña, oficialmente en exposición pública (ver aquí), será una pieza crucial para definir el modelo del primer destino turístico en España.

El texto incorpora dos figuras para encajar los nuevos modelos de hospedaje para visitantes que han dado a luz los avances tecnológicos --como las plataformas peer-to-peer-- o la economía colaborativa.

Por un lado, el artículo 222.1 establece el alquiler de habitaciones en vivienda compartida. Eso significa que el propietario debe residir en el domicilio, y que no puede alquilar más de dos habitaciones durante más de cuatro meses al año, un máximo de 31 días. Todo eso, huelga decir, a cambio de dinero.

...y 'nuevas formas' de alojamiento

Además, la propuesta abre la puerta a lucrarse alquilando a turistas con lo que Empresa llama alojamientos singulares (art.231.1). La figura, inexistente hasta ahora, permite a los particulares inscribir en el Registro de Turismo el inmueble que alquile a turistas a cambio de dinero.

Según la consejería, el alojamiento singular podrá ser inscrito por el propietario o definido y delimitado por un ayuntamiento, siempre que cumpla las normativas de construcción vigentes en España.

El epígrafe se incluye, justifica el equipo de Baiget, para evitar "restar competitividad a la emprendeduría y cierto anquilosamiento en la adecuación de la realidad legal y jurídica a la sociología turística". La referencia a las puntocom turísticas es, pues, directa.

Doble carril

El futuro Reglamento de Turismo de Cataluña cohabitará con las conclusiones de la Comisión Interdepartamental para el Desarrollo de la Economía Colaborativa. Los dos cuerpos normativos trazarán el aterrizaje legal de las plataformas electrónicas para compartir y alquilar casas para turistas de forma no profesional, como Homeaway.

La doble iniciativa legislativa rompe con la estrategia del Govern de multar a dichas plataformas. No obstante, la Generalitat fue la primera administración europea en expedientar a Airbnb en julio de 2014 por su actividad.

Ahora, el Govern opta por regular la actividad en pleno debate sobre el modelo turístico en el territorio.