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El Grupo Quirón, referente del turismo sanitario en Barcelona

El "Brexit" tiene en vilo a un cuarto de millón de españoles 'ingleses' por su asistencia sanitaria

La Comunidad Valenciana, que acoge la mayor colonia británica, les da garantías pero Susana Díaz avisa que dejará de ser gratis en Andalucía

Antonio M. Yagüe
5 min

El desasoiego ha llegado al más de medio millón de nacionales del Reino Unido censados en España (253.928, según el INE), la mayoría a lo largo del litoral mediterráneo y de las islas en busca de calidad de vida y de una cálida climatología. Temen, especialmente quienes sobrepasan los 60 años, perder la cobertura sanitaria pública que les dispensa el Sistema Nacional de Salud. El colectivo británico confía en que los dos países lleven a un nuevo convenio, como el que rige entre la UE y Suiza, aunque sea menos favorables para sus bolsillos. Pero “nadie nos ha dicho nada”, resume Carol Robson, portavoz de un grupo de afectados en Alicante, la zona con más británicos de España, con un total de 72.935.

Intercambio desigual

Ciertamente la asistencia, que también incluye a los turistas, solo es gratuita para sus bolsillos. El Reino Unido, como consecuencia del acuerdo que rige entre países de la UE, abonó por ella el año pasado 289 millones de euros a las arcas públicas españolas. En cambio  España, solo pagó a las británicas 4 millones de euros. Bien es cierto que los residentes españoles allí se cifran en 102.000 y son mucho más jóvenes. Además, entre ellos figuran 5.000 médicos, 2.000 enfermeros y 3.000 investigadores.

Gresca entre comunidades

Los responsables de las comunidades autónomas con mayor número de residentes británicos muestran sus divergencias, incluso perteneciendo al mismo partido. Ximo Pugi, presidente de la Generalitat Valenciana, que acoge a casi 100.000, ha asegurado que la asistencia gratuita está garantizada como a cualquier ciudadano que viva en su comunidad.

Puig ha lanzado incluso un mensaje de “cariño” y de “afecto” a los británicos, sin duda con la mirada puesta en los miles de turistas en general, y de los llamados “turistas del bisturí” en particular que aprovechan para hacerse cirugías en clínicas privadas, no necesariamente estéticas. Las listas de espera en la sanidad pública británica alcanzan en algunos casos a los tres años.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, sin elecciones a la vista, muestra otra disposición con respecto a este colectivo. Solo Málaga cuenta con 50.530 y la cifra global ronda los 80.000. Díaz ha anunciado que quienes no trabajan ni cotizan en la región dejarán de tener asistencia sanitaria pública y gratuita. “Habrá que replantear las prestaciones con la firma de nuevos convenios”, ha planteado.

Silencio oficial

Ciertamente ni el gobierno en funciones ni sus ministerios de Sanidad o Asuntos Exteriores, más competentes en la materia, se han pronunciado con claridad. Los dirigentes de otras comunidades, tampoco. Pero la población británica asentada es mucho menor. Por ejemplo, Islas Baleares acogen a 16.126, Tenerife a 15.060, Barcelona a 12.472, Madrid a 9.013, Girona a 3.090 y Tarragona a 2.784.

Doble nacionalidad

Un colectivo de británicos “españoles” se ha movilizado recabando firmas de apoyo a través de internet para pedir al Gobierno que reforme la legislación y “en un acto de generosidad” permita la doble nacionalidad a los británicos nacidos en España o a los que acrediten 10 años de residencia. Serían, según sus cálculos, unos 25.000.

Los promotores, Giles Tremlett y William Chislett, recuerdan a Rajoy que podría hacer una excepción similar a la que su ejecutivo llevo a cabo en el 2015 con los descendientes de los judíos expulsados en 1492. “Queremos ser españoles, europeos y británicos”, apostillan.