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Patrici Teixis, presidente de los editores catalanes / GREMI D'EDITORS DE CATALUNYA

Los editores catalanes confían en la Navidad para amortiguar el impacto del Covid

La rápida recuperación del sector durante el segundo semestre se ve lastrada por la piratería en las redes sociales

5 min

Los editores catalanes afrontan la campaña de Navidad con esperanza. El Gremi d'Editors de Catalunya confía en que la enérgica recuperación registrada durante el segundo semestre de 2020 culmine en una recaudación extraordinaria antes de cerrar un año marcado por la pandemia del Covid-19. De hecho, los empresarios anuncian que el ejercicio terminará con pérdidas inferiores a las dos cifras.

Las categorías que han impulsado este rebote han sido los libros de ficción, no ficción y de literatura infantil y juvenil, que representan aproximadamente la mitad de las ventas. Por el contrario, la caída del 40% de las exportaciones al mercado latinoamericano ha dañado la facturación. Una coyuntura menos negativa de lo que se temía que, sin embargo, se ve lastrada por la piratería en las redes sociales, un fenómeno novedoso que intranquiliza a los editores.

El Covid genera nuevos lectores

El presidente del gremio, Patrici Teixis, ha afirmado que este año "ha tenido más cosas positivas que negativas para el mundo del libro". En el haber, ha apuntado el notable "incremento del índice de lectura" (la tasa de lectores frecuentes ha aumentado un 15% durante la pandemia) y la consolidación de las librerías de proximidad. "Así como los negocios de comestibles alimentan nuestro cuerpo, las librerías alimentan nuestro espíritu. Deberían estar abiertas y así lo reclaman los lectores", ha reivindicado.

Como contrapartida ha recordado que el primer ecuador del ejercicio fue complicado: "No hace falta que explique lo que representa un trimestre con todas las librerías cerradas por Sant Jordi, fecha que representa para los editores en torno al 16% de la facturación". ¿Se podrá mantener la icónica fecha del 23 de abril en 2021? Teixis no se ha atrevido a responder afirmativamente a esta cuestión. "Si se hace, se hará con todas las medidas de seguridad. Ya hemos planteado a la Administración la posibilidad de realizar antes del verano una noche de las librerías y bibliotecas", ha avanzado.

Una parada de flores y libros en el Sant Jordi del Covid-19 / EUROPA PRESS

 

Una parada de flores y libros en el Sant Jordi del Covid-19 / EUROPA PRESS

La gran biblioteca de Barcelona

Teixis ha augurado que 2021 será un curso "difícil" en el cual certámenes como el Salón del Manga de Barcelona, la Setmana del Llibre en Català y la Feria del Libro de Fráncfort (Alemania) funcionarán como un termómetro de la salud de la industria. Para salir del brete, el gremio quiere mantener e incluso ampliar la línea de ayudas de 12 millones de euros desplegada por el Departamento de Cultura.

Asimismo, el portavoz ha destacado la asignatura pendiente de la gran biblioteca de Barcelona, un proyecto empantanado que el sector desea que se desbloquee con la actuación conjunta del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y el Gobierno. "Una ciudad que ha sido y es referente de la edición en catalán y castellano debería poder mostrarse al mundo con toda su dimensión para atraer talento e innovación", ha reclamado.

'Boom' del libro electrónico

Otra de las consecuencias de la crisis sanitaria ha sido el auge del libro electrónico. En concreto, se ha contabilizado un crecimiento del 35% en la venta de e-books, aunque el colectivo incide en que este formato solo representa el 6% de la facturación total.

El canal online también presenta amenazas que lesionan los intereses de los empresarios. Teixis ha lamentado la extensión de las ediciones pirata a través de las redes sociales. Mientras que la distribución de libros pirateados se había reducido en la web, plataformas como Twitter, Facebook y, sobre todo, WhatsApp, se han convertido en el nuevo refugio de estas prácticas ilegales. Según un estudio elaborado por GFK, en 2020 se descargaron 425 millones de libros ilícitos en la red, un 1% más que el año pasado. "La piratería de contenidos culturales en general y del libro en particular se debería de poder perseguir con más efectividad", ha zanjado.