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Contenedores en el puerto de Barcelona, imagen del colapso del comercio mundial / EP

La economía catalana volverá a convertirse en la locomotora española en 2022

BBVA prevé un repunte del PIB autonómico del 5,6%, ligeramente superior a la media nacional, y la creación de 215.000 empleos

6 min

Cataluña liderará la recuperación económica tanto en 2021 como en 2022. Según las previsiones del gabinete de estudios de BBVA, el PIB autonómico subirá este año el 5,3%, frente al 5,2% previsto en el conjunto de España. En 2022, la comunidad volverá a superar en una décima (5,6%) el crecimiento de la economía nacional (5,5%).

Pese a que la crisis sanitaria impactó fuertemente sobre la región --el PIB catalán cayó el 11,2% frente al 10,8% de toda España--, las estimaciones del banco sostienen que Cataluña retomará su papel de locomotora económica. Aunque el grupo financiero advierte de que estos cálculos podrían ir a la baja si no se resuelven algunos factores de incertidumbre y se ejecutan reformas estratégicas para atajar problemas estructurales.

Creación de empleo

Aún así, la dinamización de la economía catalana se traducirá en una importante generación de empleo en los próximos ejercicios. Las previsiones de la entidad destacan la creación, en promedio del año, de unos 215.000 nuevos empleos entre 2020 y 2022. Además, la tasa de paro se reduciría hasta el 10,9% el próximo año, frente al 12,3% con que se cerrará este curso.

De hecho, el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, ha subrayado que la afiliación ya ha recuperado los niveles precrisis, excepto en el área urbana de Barcelona. Pese a que la concentración de grandes empresas y servicios públicos mantuvo la actividad en esta zona cuando estalló la pandemia, las dificultades para el retorno del turismo urbano y el menor impulso de la ocupación pública en los últimos meses han dejado a la capital más de un punto por debajo del nivel precrisis.

Tirón del consumo

El principal factor que ayudará al rebote de la economía catalana es el auge del consumo doméstico, respaldado por el apalancamiento de las familias durante la pandemia. En 2020, España ha acumulado una bolsa de ahorro récord cercana a los 60.000 millones de euros. Otros elementos como la paulatina vuelta del turismo y el impulso que generarán los fondos europeos Next Generation sustentan la estimación de la entidad. "Hemos dejado atrás lo peor de la crisis", ha resumido Cardoso.

Como prueba de ello, el experto ha destacado algunos indicadores con buen comportamiento en la comunidad. El incremento de las ventas minoristas, las exportaciones de bienes y el nivel de pernoctaciones se adelantan a la media española y señalana un cambio de tendencia en la región. Un cambio que viene acompañado de un entorno social que favorecerá la salida en V de la recesión. El éxito de la campaña de vacunación en España, con tasas de inmunización superiores a los países del entorno, sumado al levantamiento de las restricciones sanitarias animarán también la reactivación económica.

Inflación

Respecto a la inflación, Cardoso ha asegurado que la economía no regresará a las tasas prepandemia, cuando se situaba por debajo del 1%, por las políticas monetarias expansivas y una política fiscal que ha calificado de "ambiciosa".

Ha explicado que una parte de la actual inflación es estructural y ha augurado que se situará entre el 1,5% y el 2,5% en los próximos años. Sin embargo, ha señalado el riesgo de que las empresas están absorbiendo el aumento de precios de la energía en sus márgenes.

 

Factores de riesgo

BBVA Research ha introducido otras notas de prudencia en sus cálculos. La entidad ha enumerado la crisis de suministros y el encarecimiento del precio de los combustibles y de los costes de emisión de CO2 como amenazas sobre el ritmo de recuperación. De hecho, otras organizaciones como la Cámara de Comercio de Barcelona han rebajado sus previsiones por este escenario preocupante.

El gabinete de estudios del banco ha achacado de forma directa a los cuellos de botella sobre las cadenas de suministro, otro elemento de riesgo sobre la recuperación, un impacto negativo sobre el crecimiento del PIB cercano al 1% en 2021 y al 1,4% en 2022. Por último, la posibilidad de que el Govern no saque adelante unos nuevos presupuestos para 2022 también atenuaría la intensidad del rebote. Si no desvanecen estas incógnitas, la salida de la crisis se dará a menor velocidad en la comunidad.