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Una libería en Barcelona durante el Día del Libro / EUROPA PRESS

El Día del Libro logra el efecto "de un sábado" en Barcelona

Las liberías aprecian movimiento, aunque lejos de un Sant Jordi normal, mientras escasean los guiños a la fiesta en la calle

4 min

El Día del Libro y de la Rosa ha conseguido este jueves reunir en las grandes librerías del centro de la ciudad a los compradores y curiosos, lo que ha generado el efecto de "un sábado" en Barcelona.

Aunque en la Diagonal no se ha notado demasiado la presencia de este Sant Jordi de verano por la ausencia de paradas, en el paseo de Gràcia se ha registrado mayor movimiento, sobre todo en la Casa del Libro.

Ha sido en esta librería donde al mediodía se han formado colas de unas 15 personas para acceder al interior del comercio --reguladas por personal que obligaba a ponerse gel--, y delante, una parada de libros con un pequeño circuito delimitado. Dentro, muchos curiosos removiendo libros, haciendo cola en la caja y pidiendo novelas para el verano: "Es el doble de un día normal, pero nada qué ver con Sant Jordi", ha explicado a Europa Press un dependiente.

Pocos guiños a Sant Jordi

En el resto del paseo de Gràcia y calles adyacentes, ni escaparates con rosas, ni panes de Sant Jordi ni reclamos que evoquen la celebración del evento. Más allá, en La Central de la calle Mallorca, su directora, Marta Ramoneda, ha explicado que la jornada está "animada como un sábado fuerte", y ha añadido que sobre todo se han acercado clientes que aprecian el comercio de proximidad.

"Nada que ver con un Sant Jordi normal", ha agregado Ramoneda, que ha reiterado la presencia de clientes fijos y del barrio que se acercan a saludar y a aprovisionarse para el verano. Ha añadido que "es la gente que siempre viene a buscar el arsenal para vacaciones", que ha aprovechado también los descuentos de la jornada. Entre sus compradores, el "surtido" elegido ha sido variado, tanto novelas como ensayos, y ha celebrado por este motivo que la fecha ha estado bien elegida.

Un poco más allá del centro, otras librerías más pequeñas no han registrado la misma afluencia de lectores, por ejemplo la Freixanet, que tenía una mesa de novedades vacía de público. Con el mismo éxito, alguna floristería de la calle Enric Granados ha desplegado parada, senyera y rosas de todo tipo sin tanto éxito; eso sí, alguno se ha visto en las calles rosa en mano celebrando un Sant Jordi como los de antes.

Celebración "descafeinada" en Lleida

Por su parte, en Lleida, los rebrotes de coronavirus han dejado un Sant Jordi de verano “descafeinado”, marcado por la ausencia de tenderetes de libros y rosas en las calles tras la suspensión de la celebración en la vía pública.

Según han explicado la directora de Pagès Editors, Eulàlia Pagès, “Sant Jordi es un día festivo en el cual la gente se encuentra, pasea, curiosea y toca los libros... Todo esto se nos ha prohibido, ha quedado un día muy descafeinado”. Las librerías de Lleida han abierto hoy sus puertas con la esperanza de poder incrementar las ventas, aunque con una afluencia de público “tranquila, pero constante”.

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