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Las cuentas remuneradas, la alternativa real a los depósitos / CG

Depósitos para dejar aparcados los ahorros en agosto

La bolsa no es el destino más apropiado para proteger el dinero en este periodo vacacional, ya que la indefinición es la tónica general durante las últimas sesiones bursátiles

Ignacio Recio
7 min
Este año será sin duda mucho más complicado salir de vacaciones y guardar los ahorros en un producto destinado para la inversión que sea fiable y que generen más de un disgusto a la vuelta del viaje.

La bolsa no es el destino más apropiado para proteger el dinero en este periodo vacacional, ya que la indefinición es la tónica general durante las últimas sesiones bursátiles. En un ejercicio en donde la volatilidad ha sido el denominador común de su evolución, como consecuencia de las incertidumbres de los mercados financieros, al ser muchas y de diversa naturaleza. No en vano, el índice de referencia nacional, Ibex 35, muestra una depreciación en los primeros siete meses del año en torno al 10%. En consonancia, por otro lado, con respecto a las demás plazas bursátiles, que ofrecen unos niveles en su cotización similares al mercado español.

Ante este escenario que presentan la inversión, las familias que vayan a pasar sus vacaciones en agosto no encontrarán en los productos derivados de la renta variable un aliado para pasar unos días con tranquilidad y ajenos a lo que pase en los mercados financieros. Para cumplir con este objetivo, no tendrán más remedio que acudir a los modelos de ahorro más tradicionales que ofrezcan una rentabilidad fija y garantizada. Será el mejor antídoto para despreocuparse de sus cuentas personales en estos días de descanso.

Aportaciones garantizadas, aunque con poco rendimiento

Es cierto que no son muchas las propuestas que recibirán de sus bancos, y en la mayoría de los casos pasan por la contratación de depósitos a un solo mes de permanencia. Justo el tiempo que permanecerán fuera de sus hogares, y que incluso puede servir como un producto puente antes de retomar la inversión en renta variable al regreso de sus vacaciones. El principal incentivo de esta elección se basará en la completa seguridad que a su vencimiento dispondrán de todas sus aportaciones, con sus correspondientes intereses.

Las imposiciones a un mes están habilitadas por las entidades financieras para cumplir con el objetivo de mantener el ahorro a corto plazo de sus clientes. No se comercializan con la alegría de otros años, como consecuencia de la decisión del Banco Central Europeo (BEC) de abaratar el precio del dinero y llevarlo a un histórico 0%. Como consecuencia de esta estrategia comercial, se han reducido sustancialmente los formatos de ahorro tan cortos. Pero aun así siguen presentes en la actual oferta que impulsan desde los principales grupos financieros.

Estos depósitos se distinguen por que su rendimiento es muy insatisfactorio para los intereses de los impositores, siempre por debajo de la barrera del 0,30%. Aunque para facilitar su formalización son muy fáciles de contratar, sin estar vinculados a ningún activo financiero, ni con la obligación de vincularse más con la entidad. Y en cualquier caso, es el producto más adecuado para una situación tan especial como la que se desprende del mes de agosto.

La mayoría de las propuestas en estos productos de ahorro se inclina por formalizarlos desde Internet, cómodamente incluso desde la playa u otros destinos de estas vacaciones. A pesar de contemplar un periodo de permanencia tan pequeño suelen admitir su renovación al vencimiento. Y están adaptados a todas las economías domésticas, ya que pueden suscribirse desde importes totalmente asequibles a todas las economías domésticas. Con una finalidad muy bien definida, y que no es otra que durante este mes vacacional por excelencia, ninguna noticia económica altere la tranquilidad de los ahorradores.

Con una rentabilidad hasta el 0,30%

Bankia incorpora un modelo de estas características que está representado por el Depósito Fácil Internet, y que como su denominación indica solamente puede formalizarse online. Admite la posibilidad de contratarlo por un solo mes, aunque puede renovarse automáticamente a su vencimiento. Genera un tipo de interés nominal anual y garantizado del 0,15%. Caja España-Duero también ha habilitado un producto bajo esta estrategia comercial. Se trata del Depósito En Línea, en formato por Internet. Dentro de su flexibilidad, puede escogerse a un plazo de un mes, pero sin admitirse su renovación. Estando abierto para aportaciones a partir de 6.000 euros, que les reportarán un rendimiento anual de hasta el 0,24%. Dirigido tanto para nuevos clientes como para los ya establecidos en la entidad.

Bajo estas mismas constantes, Banco Sabadell ha desarrollado los Depósitos Online que tienen como finalidad la inversión a corto plazo. Incluso con las posibilidad de acortar los plazos ya que pueden suscribirse desde únicamente 10 días. Tanto para esta permanencia, como para 30 días, sus impositores recibirán un interés inicial del 0,05%, con la opción de renovarlo si este es su deseo al regreso de las vacaciones.

Bajo modelos tradicionales

No todas las alternativas para resguardar los ahorros durante el mes de agosto pasan por los modelos online. Las imposiciones tradicionales también tienen un pequeño hueco en la actual oferta bancaria, aunque con propuestas más limitadas, y escasas de alicientes. En el caso concreto de Banco Mare Nostrum ha decidido incluirlas en sus planes de ahorro a corto plazo. Contando con completa liquidez si sus titulares deciden recuperar sus aportaciones antes de tiempo por alguna necesidad de liquidez en sus cuentas personales, o ante la urgencia de afrontar algún gasto durante sus vacaciones.

Con este mismo planteamiento, Deutsche Bank se encarga de llevar a sus clientes los Depósitos a Plazo Fijo DB, comercializados por los canales convencionales, y por un plazo mínimo de 30 días. Los suscriptores de este producto podrán optar o no a su renovación automática, en función de sus aspiraciones en la renta fija. Y con la opción, por último, de cancelarlo anticipadamente bajo una penalización por su operación.