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Torres de alta tensión

La demanda eléctrica mantiene la caída, pese a la vuelta a trabajo

El consumo retrocede un 9% respecto a la última semana de marzo, cuando la reclusión tenía la misma intensidad que ahora

6 min

El regreso a partir de esta semana de la actividad considerada como no esencial, tras dos semanas de permiso retribuido recuperable, no se ha producido precisamente de manera masiva. Al menos, eso ponen de manifiesto algunos indicadores entre los que destaca el de la demanda eléctrica, en la que sí han repercutido episodios anteriores como la declaración del estado de alarma y el cese temporal de los trabajos que han vuelto a ponerse en marcha tras la Semana Santa. En estos primeros días, la demanda es hasta un 9% inferior a la registrada en la última semana con un escenario idéntico como fue la del 23 al 29 de marzo.

Bien es cierto que el lunes fue un día atípico por ser festivo en ocho de las 17 Comunidades Autónomas españolas y también para el sector de la construcción, uno de los afectados por el parón de la actividad decretado por el Gobierno a partir del 30 de marzo. Sin embargo, el martes, lectivo en todo el territorio y, teóricamente, con todos los empleados de los sectores que volvían a ponerse en marcha (principalmente, la construcción y la industria pesada), la demanda de electricidad reflejó cifras muy similares a las registradas en las dos semanas anteriores, cuando estos trabajadores estaban en casa para seguir cumpliendo con la reclusión dictada por el estado de alarma.

Recorte significativo

Así, por ejemplo, a las diez de la mañana de este martes, los datos de Red Eléctrica contemplaban una demanda de 25.226 megavatios (MW), el 10,3% inferior a la registrada a la misma hora del último martes previo al parón de la actividad no esencial, el 24 de marzo, cuando se daban, en principio, las mismas circunstancias: estado de alarma, la totalidad de comercios cerrados con contadas excepciones y los sectores de la construcción y la industria en marcha. Los datos a mediodía reflejaban un descenso similar, en torno al 10%.

La tendencia se mantuvo este miércoles, con una bajada del 9% respecto al último día comparable con el mismo escenario, y muy cercana al 8% a mediodía, tramo horario que coincide habitualmente con un pico de demanda diario.

Menor consumo que con la restricción

Incluso, se da la circunstancia de que la demanda de electricidad registrada el martes y el miércoles de esta semana ha sido inferior a la de días comprables de la primera semana de permiso retribuido pese a que en esta última la actividad económica fue sensiblemente inferior.

Desde que el Gobierno comenzó a adoptar medidas relacionadas con la pandemia del coronavirus, su impacto en este indicador ha sido claro y se ha manifestado desde el principio. Así, el consumo de electricidad se desplomó cerca de un 8% en la semana posterior a la declaración del estado de alarma, el pasado 14 de marzo. La demanda descendió en torno a un 9% adicional tras entrar en vigor el permiso retribuido.

Las quejas de CEOE

Sin embargo, el regreso de las actividades no esenciales no ha tenido el correspondiente reflejo en el sistema eléctrico peninsular. Este retorno ha llegado cargado de polémica, especialmente por la carencia de medios para prevenir posibles contagios de Covid-19 entre los trabajadores, como han denunciado las patronales. Íñigo Fernández de Mesa, uno de los vicepresidente de CEOE, llegó a manifestar que el 95% de las empresas se encontraba en esta situación.

La controversia también se ha producido porque el Gobierno ha tomado la decisión en contra del criterio de algunos expertos, que justificaron su oposición por el riesgo acerca de un posible incremento del ritmo de contagios que la medida conlleva.

Presiones insinuadas

Algunas formaciones políticas también se han pronunciado en contra de la medida e incluso han deslizado la idea de que el Ejecutivo podría haber actuado bajo la presión de los empresarios, que de forma recurrente manifiestan su preocupación por el impacto del parón general en la economía del país. En algunos casos, se han hecho públicas de forma explícita, como hizo la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, en la junta de accionistas de la entidad, a comienzos de abril, cuando aseguró que había llegado la hora de activar la vuelta a los puestos de trabajo, sobre todo de los más jóvenes y de aquellos que han sido infectados y han superado la enfermedad.

En general, la comunidad empresarial ha hecho llamamientos a recuperar la actividad lo antes posible con el fin de minimizar el daño que la crisis está causando a la economía y, especialmente, al tejido más vulnerable, compuesto por pymes y autónomos. No obstante, las señales procedentes del sistema eléctrico y también (aunque en menor medida) del transporte público apuntan a que la incorporación se está llevando a cabo de manera gradual.