Menú Buscar
Un repartidor de la plataforma de 'delivery' Glovo durante el estado de alarma / EP

Las plataformas de 'delivery' se frotan las manos con el cierre de bares y restaurantes

Glovo, Deliveroo y Just Eat eliminan los gastos de envío para incrementar el negocio durante las restricciones por el 'cerrojazo'

5 min

El cierre de bares y restaurantes en Cataluña durante los próximos 15 días para frenar el avance del coronavirus deja abierta un rendija: el reparto a domicilio. Las cocinas de muchos establecimientos seguirán funcionando a medio gas y las plataformas de delivery han encontrado un filón para aumentar la facturación. Como ya ocurrió durante el estado de alarma, empresas como Glovo, Deliveroo y Just Eat ya han lanzado ofertas en para tratar de ganar cuota.

Desde el viernes, primer día en que entró en vigor el cierre de locales en la comunidad, las plataformas se encargaron de comunicar a sus usuarios un despliegue de novedades en las tarifas. Ha sido Glovo la que se ha movido con mayor rapidez. La startup fundada por Oscar PierreSacha Michaud ha eliminado los gastos de envío de los productos que vende en sus supermercados y aquellos de parafarmacia.

Sin gastos de envío

“Desde Glovo queremos contribuir a reducir los movimientos de los ciudadanos y evitar salidas, especialmente de aquellas personas en una situación vulnerable”, manifestó este grupo en una nota. Pero más allá de los artículos de primera necesidad, la compañía también ha rebajado, e incluso eliminado, los gastos de envío para un amplio abanico de restaurantes. De hecho, durante el viernes la aplicación móvil advertía de “alta demanda” a la hora de hacer un pedido en Barcelona.

También la plataforma Deliveroo, pese a no haber dado cuenta explícita de ello, ofrece envíos gratis para varios restaurantes y descuentos a partir de cierto desembolso en comida para llevar. Por su parte, Just Eat informó ayer de que aplicará rebajas del 25% en las comisiones que cobra a los establecimientos, así como la eliminación de la misma para quienes se incorporen por primera vez.

Supervivencia de la restauración

En cuanto a los dueños de bares y restaurantes, muchos de ellos han optado por esta salida para aliviar el impacto en sus cuentas. La patronal Pimec ha alertado de que las restricciones dejarán una factura de 40.000 euros a cada uno de los 44.000 establecimientos de Cataluña, un coste total de de 780 millones. ¿Sustituye la facturación del reparto a domiclio la habitual? Los restauradores alertan de que a duras penas consiguen cubrir los costes fijos de sus establecimientos con este tipo de distribución ya que, de forma inevitable, pierden clientes. Eso sí, es preferible a hacer frente a unos ingresos que sean cero.

La consejera catalana de Salud, Alba Vergés, con presidente en funciones Pere Aragonès, informan sobre futuras medidas contra el coronavirus / EUROPA PRESS
La consejera catalana de Salud, Alba Vergés, con presidente en funciones Pere Aragonès, informan sobre futuras medidas contra el coronavirus / EUROPA PRESS

La supervivencia del sector estará ligada, según apuntan las patronales, a cuánto dure la restricción impuesta por la Generalitat para acabar con la transmisión del virus. Y el desenlace, por ahora, no está claro. La propia consejera de Salut, Alba Vergés (ERC), apuntó este jueves que el Govern estudiaba ir más allá de los 15 días iniciales. Hecho que generó mayor desconcierto y desasosiego entre los empresarios del sector. Existe un consenso en que gestionan la crisis a ciegas y sin una interlocución clara y directa con el Ejecutivo liderado en funciones por Pere Aragonès (ERC). 

Las plataformas, en el punto de mira laboral

La toma de protagonismo de las plataformas se produce justo tras ponerse en el punto de mira por su relación laboral con los riders. El pasado septiembre el Tribunal Supremo decretó que son falsos autónomos que deben actuar como asalariados. Pese a que la sentencia se refería a Glovo, el modelo es el mismo que el del resto de firmas del sector, que se amparan en que están a la espera de la “definición de un marco regulatorio adecuado por parte del Gobierno y Europa”.