Menú Buscar
Lluìs Franco, presidente de Ctesc, entidad que ve obsoleta la ley fiscal de cooperativas y pide su revisión / EUROPA PRESS

Piden la "revisión urgente" de la ley fiscal de cooperativas por obsoleta

Lo solicita el Consejo de Trabajo Económico y Social de Cataluña ya que a su juicio esta norma de 1990 genera en la actualidad una "inseguridad jurídica grave"

7 min

El Consejo de Trabajo Económico y Social de Cataluña (Ctesc) considera que ley fiscal aplicable a las cooperativas, aprobada en 1990, ha quedado obsoleta y genera en la actualidad una "inseguridad jurídica grave", por lo que recomienda su revisión urgente. Es una de las conclusiones que se desprenden del informe El trabajo autónomo colectivo, presentado este jueves, 16 de enero, en rueda de prensa por el consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat, Chakir el Homrani, el presidente del Ctesc, Lluís Franco, y el ponente del estudio, Xavier Pié.

El informe indica que los afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) que desarrollan su actividad de forma individual como trabajadores autónomos son mayoritarios, con un 58,7% del total, mientras que el resto, el 41,3%, serían afiliaciones de personas que desarrollan su actividad por cuenta propia de forma no estrictamente individual, según datos de 2017.

Impide el desarrollo de las cooperativas

El estudio, partiendo de este 41,3%, se centra en dos colectivos que son los miembros de las sociedades cooperativas o colectivas, y los de órganos de administración de sociedades mercantiles capitalistas y que representan en conjunto el 33,7% de los afiliados al RETA.

El Ctesc ha defendido que la obsolescencia de la norma fiscal impide el desarrollo efectivo de nuevas formas cooperativas, aprobadas por las leyes autonómicas en respuesta a las necesidades del mercado. Además, considera que debería existir "neutralidad" entre una persona física que quiera autoemplearse y la que quiere hacerlo a través de una sociedad, pudiendo disfrutar únicamente la primera de la tarifa plana existente.

Tratamiento fiscal de los autónomos

Así, para los autónomos que son personas físicas, la base de cotización mínima es de 944,4 euros, mientras que para los autónomos societarios es de 1.214,08 euros, y el Ctesc considera que el Govern debería complementar esta diferencia, a la vez que apuesta por homogeneizar el tratamiento fiscal de los autónomos que son personas físicas y de los colectivos, y por la reforma del sistema de protección social. El organismo ha recomendado igualmente reforzar las actuaciones de control del cumplimiento de la normativa, así como dotar de más recursos humanos y materiales a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Chakir el Homrani ha puesto en valor el trabajo autónomo, con más de 550.000 de ellos en la comunidad: "Cataluña fue la cuna del cooperativismo en el sur de Europa a mediados del siglo XIX. Necesitamos adaptar la normativa al mundo del trabajo, pero esto no significa la impunidad", ha señalado el consejero, que ha recordado que de enero a septiembre de 2019 la Inspección de Trabajo afloró 13.000 empleos procedentes de la economía sumergida y falsos autónomos, de los que 7.289 trabajadores del sector cárnico han pasado al régimen general de la Seguridad Social.

El 41% en cooperativas catalnas

El 41 % de los más de 550.000 trabajadores autónomos de Cataluña trabajan en cooperativas, sociedades colectivas y sociedades mercantiles, mientras que el resto (58,7%) lo hacen de forma exclusivamente individual, menciona el Ctesc en su informe.

Por sectores, los que trabajan en el ámbito de las cooperativas y las sociedades colectivas se concentran en un 63,8% en el sector servicios, seguido de la industria (19,5%), la construcción (13,3%) y la agricultura (3,5%). Por otro lado, el 72,6% de los trabajadores autónomos en sociedades mercantiles capitalistas se dedican a los servicios, por delante de la construcción (15,7%), la industria (10,3%) y por último la industria (1,5%).

Distribución "muy desigual"

La distribución territorial de estos trabajadores es "muy desigual". pero destacan algunas comarcas donde representan más del 20% de los autónomos como Osona, Pla d'Urgell, Segarra, Gironès, Baix Camp y Noguera. Según el Ctesc, el modelo de trabajo colectivo a través de cooperativas plantea "potencialidades" como una "mayor resistencia" a las crisis, los valores de participación, asociación y autonomía y la capacidad de "dar respuesta a demandas sociales de bienes y servicios" no cubiertas por el resto de sectores.

También argumenta que son un elemento de "garantía" de calidad en la ocupación, aunque durante la presentación del informe no se han presentado cifras de contratación ni ingresos de los autónomos que se autoemplean en estructuras de trabajo colectivo. De hecho, reconoce que la adaptación del trabajador autónomo a las necesidades de la empresa y el mercado "puede generar disfunciones hacia el empeoramiento de las condiciones de trabajo".

Falsos autónomos

Otra problemática en este ámbito es el uso instrumental de las sociedades cooperativas para eludir la aplicación de la normativa laboral y de la Seguridad Social, lo que implica la aparición de la figura del falsos autónomos. Frente a retos como un marco normativo "favorable", el acceso a financiación, reconocimiento y cuota de mercado, el Ctesc recoge algunas recomendaciones como la colaboración y la fusión de cooperativas para "ganar escala e impacto".

Ihualmente reclama que se dote de más recursos a la Inspección de Trabajo para hacer cumplir la normativa laboral, revisar la regulación fiscal de las cooperativas y reformar el sistema de protección social de las personas que trabajan por cuenta propia. Por último, el organismo considera "primordial" realizar una gran labor de formación e información a la sociedad en general para favorecer el trabajo autónomo colectivo y mejorar la calidad de los servicios de asesoramiento que se prestan actualmente.