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Vista aérea del Puerto de Barcelona sin cruceros / EP

La parálisis del Govern enreda la vuelta de los cruceros a Barcelona

Todas las comunidades autónomas del Mediterráneo salvo Cataluña tienen plan para el sector; la industria recuerda que los meses "clave" se acercan

6 min

La parálisis institucional en la que está sumida Cataluña desde las elecciones autonómicas del 14 de febrero ha salpicado a la industria de los cruceros. El Gobierno catalán debate aún el protocolo de reactivación del sector, cuando el resto de autonomías del Mediterráneo ya lo tienen. Desde la industria recuerdan que los meses "clave", julio y agosto, se acercan. 

Desde el Departamento catalán de Interior recordaron ayer a este medio que el Procicat, ente de coordinación de las emergencias en la región, "sigue trabajando" en un protocolo para que los cruceros nacionales o de cabotaje vuelvan a Barcelona en junio. "Aún no tiene calendario", precisaron desde la consejería que encabeza Miquel Sàmper (Junts), haciéndose eco, de hecho, de una entrevista dada por el conseller el mismo día por la mañana en RAC1. La respuesta de Interior llegó después de que el titular de Empresa, Ramon Tremosa, se sacudiera la responsabilidad de garantizar el regreso de los buques a la capital catalana, una de las paradas habituales. 

CLIA: "Los meses clave se acercan"

Desde Clia, patronal del sector, se muestran cautos y recuerdan que hay varios factores en juego. Dos de ellos son los ritmos de reapertura. En el plano internacional, la recuperación de las escalas de recreo dependen del Gobierno. En ese carril, "Cataluña, como el resto de España, va con retraso en comparación con Italia, Grecia, Malta, Chipre o incluso Francia", recuerda Alfredo Serrano, director de Clia-España. Desde la organización empresarial ven de "sentido común" permitir que el sector tenga de nuevo actividad "cuando la industria aérea o el transporte ferroviario pueden traer visitantes con algunas garantías". 

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Un crucero en el Puerto de Barcelona

Donde Cataluña sí va más retrasada es en los cruceros nacionales. Estos trayectos, que liderarán MSC y Costa, antecederán a la apertura al extranjero. Serán una prueba piloto durante algunas semanas o meses para testar la capacidad del sector de controlar el virus. "Todas las comunidades del Mediterráneo salvo Cataluña han indicado que lo desean y han aprobado protocolos", recuerda Serrano. En cualquier caso, estos itinerarios, primero, y los internacionales, después, "dependerán de la viabilidad" de las operaciones. "No es lo mismo julio y agosto que noviembre y diciembre. No hay la misma demanda", recuerdan desde la patronal. 

Agencias: "Barcelona será puerto de salida"

Por su parte, desde la agencia de viajes online líder del sector, SoloCruceros.com, han suavizado la importancia del retraso en la aprobación del protocolo de cruceros para Barcelona. Han indicado que la Ciudad Condal "podría ser el puerto de salida de los primeros buques de recreo de cabotaje" en sendas pruebas piloto para que estas naves recalen solo en puertos españoles. Los buques utilizados serían, cree el mercadoel Costa Smeralda y el MSC Seashore y zarparían, si nada lo impide, a finales de junio o principios de julio. Se espera que el proyecto sea similar al que llevan a cabo MSC y Costa Cruceros en Italia, donde operan desde los puertos de Génova y Civitavecchia-Roma. 

"Si los dos cruceros experimentales en España culminan su trayecto sin incidencias, las autoridades sanitarias podrían decidirse a autorizar los cruceros con rutas internacionales, incluyendo las principales escalas en Francia, que también cuenta con protocolo contra el Covid-19", sostienen desde el intermediario. "Y, después, Italia. Los tres países se unirían y configurarían juntos las primeras rutas internacionales en la etapa final de la pandemia y siempre que los tests terminen sin brotes y la vacunación avance", subrayan desde SoloCruceros.com, recordando que la situación es cambiante y esta es solo la percepción actual, que puede mutar". 

Última palabra: el Procicat

Este es el escenario de mercado. Pero hay un requisito previo e indispensable: la luz verde a los cruceros nacionales en Barcelona y Tarragona. Ello depende del Procicat, por cuanto la Consejería de Empresa, responsable del área de Turismo de la Generalitat de Cataluña, se remitió ayer al mecanismo de coordinación. Ello es así pese al empeño del Puerto de Barcelona, que ha peleado duro para volver a tener buques de recreo en la Ciudad Condal este verano tras el parón de 2020. La Autoridad Portuaria ha planteado una prueba piloto con las navieras en forma de burbuja: con los visitantes recorriendo la capital catalana en autobús, sin entrar a comercios o restaurantes. 

La fórmula final la dictaminará el ente de coordinación, plataforma que ha regido las restricciones antipandémicas en Cataluña sin escribir actas de sus reuniones. El contexto político, una dura pugna entre Junts --al frente del Departamento de Empresa e Interior-- y ERC --Salud-- para formar Govern, tampoco actúa para lubricar las negociaciones y que la hoja de ruta vea la luz, como ha ocurrido en las otras regiones.