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Imagen de un bote hinchable de recogida de atunes rojos en Tarragona / CG

La crisis de los atunes de Balfegó sacude al sector pesquero

Los fundadores de la atunera, Manel y Pere Vicent, se ponen de perfil ante el conflicto planteado por la fuga de 11.000 piezas en las granjas de engorde de Tarragona

6 min

La crisis de los atunes de Grupo Balfegó ya se deja notar en la cadena económica. La liberación accidental de cerca de 11.000 atunes rojos, según los últimos cálculos de la compañía, ya impacta en el precio del pescado de las lonjas de Tarragona. En paralelo, los primos fundadores de la atunera catalana, Pere Vicent y Manel Balfegó, han optado por jugar un papel secundario en la gestión del conflicto, lo que aún ha caldeado más los ánimos en la provincia.

Preguntada por si tenía actualizaciones sobre los daños en sus instalaciones de L'Ametlla de Mar, Balfegó ha indicado a este medio que no había novedades. Sí ha aportado información nueva Miquel Brull, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de L'Ametlla. "La situación es muy mala. Sin dramatizar, lo cierto es que cada día tenemos al menos dos barcos que se quedan sin salir o cuya captura entera se tiene que tirar por haberse mezclado con atunes rojos en putrefacción", ha ilustrado Brull. ¿Reciben apoyo de algún tipo? "El viernes tuvimos una reunión con la aseguradora de Balfegó, que ha avanzado que nos compensará. Pero no es suficiente. La gente empieza a retrasarse en los pagos en el gasóleo, por ejemplo. Los mayoristas compran a menos precio o directamente no compran o te devuelven el pescado", ha agregado la misma fuente.

Los fundadores no dan la cara

Además, la crisis no se circunscribe a esta población, donde Balfegó tiene las granjas de engorde golpeadas por el temporal Gloria. La Cofradía de L'Ametlla está tocada, sí, pero también "la de Sant Carles de La Ràpita; les Cases d'Alcanar y L'Ampolla", ha enumerado Brull.

En este escenario de presión, los intangibles también cuentan. "La crisis la está capitaneando Juanjo Navarro, director de servicios jurídicos de la compañía. Pere Vicent y Manel Balfegó no han hecho ni una sola llamada. Y eso que cuando se les quemó una nave en 2018 todo el sector pesquero les mostró su apoyo", se han quejado desde la agrupación.

Meses de resaca

Hay más. La ausencia de la cúpula de Balfegó, al menos en lo que a las relaciones públicas se refiere, llega en un momento en el que la empresa sostiene que la crisis se acerca a su fin, pero pocos en el sector pesquero lo creen. Se calcula que los atunes rojos en descomposición no se habrán retirado por completo en al menos doce meses. "Pueden recoger los ejemplares enteros de atún rojo, pero, ¿y si quedan trozos de medio metro de longitud? Esos pedazos en descomposición pueden estar semanas en el agua, arruinando capturas", explican fuentes del sector.

¿Subirá el precio del atún por la escasez? Desde el mercado, distribuidores de este pescado de almadraba y piscifactoría "no han detectado" grandes oscilaciones de precio o distribución, "por ahora". Sí creen que la crisis puede provocar un "desgaste" de la marca Balfegó, no las de sus rivales.

Federación: "Podría subir el precio"

Por su parte, desde la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) también ha habido reacción ante la crisis de los atunes rojos de Balfegó. "Nos ponemos a disposición de las asociaciones de Tarragona por si precisan de nuestra ayuda para vehicular sus reivindicaciones a la secretaría general de Pesca o al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico", ha señalado Basilio Otero, presidente de la entidad.

¿Qué impactos prevé la Federación? "Dependerá de la cantidad de piezas que se hayan liberado. Normalmente, si hay menor oferta y se reduce la demanda, tal y como parece que será el caso, es posible que suba el precio del pescado", ha agregado Otero. En cualquier caso, recuerda que "una situación así no se vivió jamás en España porque el Mediterráneo no está acostumbrado a tormentas con olas de seis metros. Y la última que hubo llegó hace más de diez años, cuando las granjas de engorde no estaban tan desarrolladas como ahora".

Descalabro para la atunera

La crisis de los atunes de Balfegó se inició a finales de enero, cuando la borrasca Gloria barrió la costa de Tarragona. Además de causar daños materiales y víctimas mortales, la galerna impactó directamente contra la granja de engorde de la atunera catalana en L'Ametlla de Mar. La compañía perdió una cantidad indeterminada de atún rojo, un valioso pescado que se coloca en el mercado a precios a partir de 50 euros el kilo.

Las cifras aportadas hasta ahora hablan de 11.000 ejemplares, lo que supone una preocupación ambiental, un quebradero de cabeza para los pescadores y un auténtico descalabro para las cuentas de la atunera líder en España.

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