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Representación gráfica de un bitcoin o criptomoneda

Criptomonedas, ¿financiación innovadora o estafa?

La proliferación de ICO’s en el mercado llega cuando ni siquiera hay consenso en cómo contabilizarlas

20.01.2018 00:00 h.
8 min

La fiebre de las criptomonedas ha llegado para quedarse. Aplaudidas y criticadas a partes iguales, el desconocimiento general sobre su funcionamiento convive con la apariencia de innovación  tecnológica que las respalda. Apuntalado, a su vez, por el éxito de los bitcoins y su fugaz auge y caída parcial. Pero ¿es una alternativa real a los mercados de bonos o una simple estafa?

Para los expertos financieros consultados, esta cuestión se responde en gran medida por el tipo de compañía que lanza la oferta inicial de criptomoneda (ICO, por sus siglas en inglés). Para la directora de retos digitales de Banco Sabadell, Montserrat Guardia, se dibuja un ecosistema que podría tomar el testigo a las plataformas de búsqueda de capital para emprendedores tipo start-up.

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, en la Comisión de investigación de la crisis financiera y rescate bancario

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, en la Comisión de investigación de la crisis financiera y rescate bancario

Una alternativa al ‘crowdfunding’

“Es una forma de hacer marketing de tu proyecto”, indica en conversación con Crónica Global, “una fórmula de evaluar si la idea tendrá impacto o no” en función del capital que se obtenga. Avisa de que se trata de operaciones con un alto nivel de riesgo para el inversor, que debería tener claro que adquirir tokens, los cupones de las criptomonedas de nuevo cuño, equivale a poner tu dinero en una plataforma de crowdfunding.

¿Podrá obtener algún producto o servicio a cambio? Es complicado, ya que depende del éxito final del proyecto empresarial. ¿Podrá obtener rentabilidad con la moneda virtual? Sacar tajada de ello es aún más complejo.

Dos tipos de ‘tokens’

La vicedecana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Ester Oliveras, señala que “existen dos tipos de criptomonedas, los security tokens y los utility tokens”.

A grandes rasgos, los primeros son unidades de servicios que se pueden adquirir. Algo físico comparable a un USB con datos que se usarían para acceder a un servicio. Mientras que en el segundo caso, lo que se compra es el servicio de una empresa, tal y como explicó en esta entrada muy famosa en e sector por parte del consejero delegado de uno de los portales especialistas en este sector de actividad, Balaji S. Srinivasan de Earn.com.

imagen de un tokens de seguridad o generadores de claves

Imagen de un tokens de seguridad o generadores de claves

Impacto en la cuenta de resultados

Los financieros mantienen una discusión abierta incluso sobre una cuestión tan básica como la fórmula para computar las critomonedas en la cuenta de resultados de la empresa emisora. Oliveras indica que los security tokens serían equiparables a las acciones, mientras que los utility tokens irían a cuenta de ingresos futuros. Es decir, computaría como deuda.

También apunta a que los incrementos de fondos propios llevarían a la compañía a tener que ejecutar una ampliación de capital.

El profesor de Esade Jesús Palau respalda esta proyección. Para evitarla, las empresas que lanzan la ICO “se las podrían apuntar a reservas”. La emisión podría quedarse en este epígrafe contable hasta que alguien suscribiera la operación financiera, hecho que la transformaría en un ingreso más con todas sus consecuencias. Como las impositivas, otra cuestión pendiente de desarrollar.

Diferencia con las acciones

El profesor de Esade alerta del problema de fondo de las operaciones financieras en ICO. “Las acciones también van a capital y caja, pero los inversores conocen los profits y tienen derecho de control, mientras que al emitir una moneda virtual no tienes ninguna obligación si no las avalas con activos de forma voluntaria”. Y eso, manifiesta, no ocurre en la inmensa mayoría de casos registrados hasta la fecha.

Advierte de que se adquiere un “papel en blanco en un formato muy innovador” con la esperanza de que se podrá especular con el incremento del valor. Una voluntad que si se repite entre otros inversores llevaría a que, efectivamente, se revalorizara. Pero se corre el riesgo de generar una burbuja como la del Fórum Filatélico, destaca el profesor.

Discusión de los reguladores

Evitarlo es en gran medida una responsabilidad de los reguladores. Pero, de nuevo, la discusión técnica ha empezado con la fiebre ya desatada. El mercado de ICOs mueve miles de millones de dólares con los controles de las normativas locales de territorios como Suiza, Singapur o ciertos países latinoamericanos con, de entrada, fiscalidades ventajosas (muchos de los cuales son considerados directamente paraísos fiscales).

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, anunció esta semana en su comparecencia en la Comisión de Investigación sobre la crisis financiera en el Congreso de los Diputados que el regulador de los mercados español ha puesto en marcha un grupo de trabajo junto al Banco de España para “analizar los fenómenos de las ICOs y criptomonedas para proponer normativas al respecto”, indican los portavoces de la institución.

Pero no se espera que concluya a corto plazo. De hecho, ni siquiera la Security and Exchange Commission (SEC) o la European Security and Markets Authority (ESMA) han lanzado sus normativas marco al respecto.

Recomendaciones a los inversores

Por todo ello, se recomienda exhaustivamente a los inversores, especialmente los minoritarios, que sean muy prudentes antes de apoyar una ICO y que limiten la cantidad que se aportará. “Se necesita mucha información, por lo que se puede buscar asesoramiento a un banco o a un bufete de abogados experto”, señala Guardia.

Palau afirma que tras el auge de las monedas virtuales está la “falta de oportunidades de inversión en un momento de tipos bajos y la bolsa a niveles muy altos”. “Demuestra que nos encontramos en un momento peligroso”, declara, “por las consecuencias de buscar una rentabilidad rápida”.

Los canales tradicionales no las ofrecen y las ICOs se han presentado casi como una alternativa de enriquecimiento fugaz. Pero incluso el bitcoin ha sufrido un tropiezo millonario.