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Nuevo espacio de 'coworking' de IWG en Barcelona / IWG

Los 'coworking' buscan a grandes empresas para sobrevivir

Estrenan nuevos espacios pensando en un cliente corporativo de mayor tamaño y un modelo flexible de trabajo

8 min

El coworking pivota hacia las grandes empresas para superar el tropiezo del Covid. La crisis sanitaria ha obrado como un revulsivo para reenfocar la estrategia de muchas compañías, que ahora buscan en las corporaciones a un público más fiable que el autónomo seducido por el teletrabajo doméstico. La tendencia empezó a percibirse antes de la pandemia, pero la urgencia vírica la ha vuelto masiva.

Si bien es cierto que los espacios de flexworking --concepto usado por el sector para incluir tanto el coworking dirigido a profesionales individuales como otras fórmulas de mayor dimensión-- están en plena ebullición, los nuevos proyectos van a la caza de grupos de tamaño medio o incluso internacionales que quieran instalar sus plantillas en estos entornos compartidos.

Las multinacionales, en el objetivo

Es el caso de Monday Working Spaces. La startup fundada por Xavi Bassons --que próximamente abrirá un gran centro de más de 3.500 metros cuadrados en Madrid-- celebra el efecto estimulador del teletrabajo provocado por el Covid. Pero destaca que la orientación de los negocios se aproxima al enfoque multicliente abierto a partners de mayor volumen.

"Durante 2020 hemos pegado un acelerón brutal para que la gente conozca el coworking. Ha venido para quedarse, pero será un modelo híbrido para dar servicio tanto a empresas como freelance", señala. En efecto, el desembarco de Monday en la capital española se hará en un edificio de cinco plantas con capacidad para más de 500 personas, incluyendo oficinas de gran formato para alojar a 200 empleados.

Proyecto Monday Río en Madrid / MONDAY

 

 

Proyecto Monday Río en Madrid / MONDAY

Clientes más grandes

Desde Lexington --compañía que opera cinco espacios en Madrid y uno en Barcelona-- se constata este cambio de paradigma, instigado por el golpetazo del año pasado. "Los coworking que van a por un cliente pequeño y que tienen más rotación se han visto más perjudicados", explica David Vega, consejero delegado de la empresa.

Pese a que siempre va a existir mercado para un público objetivo de profesionales liberales y emprendedores, muchos operadores están redimensionando su oferta. "En nuestro caso, el 80% de ocupación corresponde a un cliente corporativo de multinacionales", detalla. En la cartera de Lexington se añadirá este año otro complejo en la capital catalana, que complementará su oferta en la Ciudad Condal.

La comunidad importa

Vega pone a su propia compañía como ejemplo de que el coworking no desaparecerá, sino todo lo contrario. El cambio de escala de los clientes no viene a modificar el modelo. Al contrario, los beneficios de un ambiente comunitario surtido de todo tipo de servicios se pondrán en valor en este curso independientemente del tipo de inquilinos.

De hecho, el directivo señala que las privadas que han evolucionado desde los centros de negocios tradicionales, como es el caso de Lexington, han aprendido mucho de la "vocación en común de los coworking". La cartera de prestaciones de estos despachos compartidos --que incluye elementos como cátering, secretaría y nuevas tecnologías, pero también sesiones formativas y actividades deportivas-- sigue siendo el gran aliciente del nicho.

Una persona realiza teletrabajo, conectada a una reunión telemática / EUROPA PRESS

 

 

Una persona realiza teletrabajo conectada a una reunión telemática / EUROPA PRESS

Recuperación post-Covid

Aliciente, incluso, que puede pavimentar su recuperación post-Covid. "Prevemos que el coworking tenga un nuevo pico de crecimiento en los próximos ejercicios", pronostica Javier Bernades, socio internacional de Cushman & Wakefield. El target tradicional volverá, pero se impondrán sobre todo alternativas flexibles para clientes que buscan un tercer lugar entre la oficina tradicional y el comedor de casa.

Además, las cifras deben ponerse en perspectiva según algunos analistas. "Si bien el pasado año el número de puestos flexibles transaccionados disminuyó un 26% por la pandemia, este ajuste es mucho menor que el registrado en el mercado de oficinas (-50%), lo que muestra el mejor comportamiento del flex", indica Jesse Derkx, director del área de Agile Practice en CBRE España. Bernades ofrece esta proyección: "Calculamos que entre tres y cinco años, el 25% de empresas que actualmente practican el coworking asciende al 50% o 75%. Además, esas empresas pasarán a emplear no el 10% de la plantilla, en cifras de ahora, sino entre el 10% y el 20%".

Extensión periférica

Aumentos que se notarán no solo en Madrid y Barcelona, sino también en ciudades medias localizaciones periféricasEduardo Salsamendi, presidente de la patronal ProWorkSpaces, vaticina que "la guerra se trasladará a otras ubicaciones". "Hay mucho mercado en ambas capitales, pero tienden a estar más saturados", indica.

Este propietario de un complejo en Pamplona (Klammer Business Centers) asegura que hay muchos enclaves con menor población por las que la inversión apostará tarde o temprano. No solo eso, sino que también se producirá una expansión hacia ubicaciones menos exploradas: "Hay espacios en la periferia de grandes ciudades que empezarán a llamar la atención. Hasta ahora todo se concentraba en zonas más caras y céntricas, pero hay negocios distintos para otras capitales".

Una persona realiza el teletrabajo desde casa / EP

 

 

Una persona realiza el teletrabajo desde casa / EP

Se impone la flexibilidad

En cualquier caso, reinará la flexibilidad. Algunos días en casa, otros en la oficina del grupo, otros en un espacio más convivencial. Este modelo ya es una realidad, no una mera tendencia como se encarga de recalcar Philippe Jiménezcountry manager en España del gigante IWG. El grupo líder en el trabajo flexible prevé inaugurar al menos otros diez centros en el país antes de que concluya 2021 bajo sus marcas Regus y Spaces.

"El Covid no ha hecho nada más que acelerar las ventajas del teletrabajo. ¿Por qué pasar una o dos horas al día en el transporte para llegar a la oficina?", se pregunta Jiménez. El ejecutivo resalta los beneficios sociales y ambientales del coworking y pronostica que pese al encogimiento temporal del sector, fruto del golpetazo del Covid, las perspectivas de crecimiento no decaerán. "Los trabajadores no volverán al despacho y las oficinas centrales reducirán su tamaño como mínimo a la mitad para llevar a cabo otras funciones como formación o actividades en grupo", indica. No hay transición, hay evolución.