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Imagen de un buque de Costa Cruceros en alta mar / CC

Costa Cruceros programará escalas en Barcelona a partir de julio

La naviera italiana avanza que el Costa Smeralda y el Costa Firenze recalarán en la Ciudad Condal a la espera de la luz verde de Sanidad

3 min

Ya es oficial. Costa Cruceros volverá a Barcelona en julio. La naviera italiana ha anunciado que programará escalas de dos buques en la Ciudad Condal a partir del 3 de julio, siempre que el Ministerio de Sanidad y Consumo avale el retorno de los naves de recreo a España, que vendrán preludiados de una prueba piloto con fuertes medidas de seguridad en la capital catalana. 

En una nota, Costa ha anunciado que retoma la actividad crucerista en el Mediterráneo con, entre otros, el Costa Smeralda, su mejro buque. El bajel completará un circuito por Italia a partir del 1 de mayo, un producto que se prolongará hasta el 3 de julio. A partir de aquella fecha, el Smeralda ampliará operaciones a Barcelona y Palma de Mallorca, si Sanidad lo autoriza. 

El Costa Firenze, también

La compañía propiedad de Carnival Corp ha avanzado también que el Cosa Firenze, su barco dedicado al Renacimiento, zarpará en su viaje inaugural el 4 de julio. Se centrará en Italia hasta septiembre cuando, también, extenderá su alcance a Marsella (Francia) e Ibiza y Barcelona. 

Todo ello depende del calendario de reapertura para buques de recreo de los puertos españoles. La desescalada tras más de un año de parón por la pandemia del coronavirus es una reivindicación de la patronal, CLIA, que ha recalcado en más de una ocasión que rivales de España como Grecia e Italia ya han anunciado la reanudación de la actividad crucerista. También lo piden las agencias de viajes, que canalizan la mayoría de ventas de este producto vacacional. 

Prueba piloto

Sean cuales fueren las demandas, la industria de cruceros en España aguarda al visto bueno del departamento que comanda Carolina Darias. En el ínterin, la industria y el Puerto de Barcelona ya se han organizado y han diseñado una prueba piloto en Barcelona de cara a junio. El experimento traerá dos cruceros con capacidad recortada (500 pasajeros cada uno) a la Ciudad Condal.

Los turistas no podrán visitar establecimientos de comida ni tiendas de souvenirs, y se ceñirán al circuito seguro acotado para ellos. Siempre y cuando, claro, el Procicat autorice la prueba y la remita a Sanidad. El Ministerio tendrá la última palabra.