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Las autoridades, con el trofeo de la Copa América, que se celebrará en Barcelona / EP

Un ‘crowdfunding’ confidencial en Barcelona Global trae la Copa América de Vela

El lobi empresarial cerró una ronda de financiación para pagar los avales de la regata "que superó con creces" por el riesgo bajo de ejecución

7 min

Se congregaron muchos políticos, pero fue Barcelona Global. La presentación ayer de la 37ª edición de la Copa América de Vela en Barcelona, que se celebrará en 2024, dejó entrever algunos detalles sobre las negociaciones entre bambalinas. El más importante es que ha sido el esfuerzo privado, y en especial del lobi que preside Aurora Catà, el que ha conseguido llevar una competición a la Ciudad Condal. Por mucha presencia institucional que hubiera. 

Lo confiman fuentes del sector financiero, que describen que la Copa América de Barcelona en 2024 se desbloqueó en una reunión discreta en la sede del organismo empresarial hace tres semanas. El cónclave sirvió para invitar a que los directivos y ejecutivos aportaran para cubrir los avales que precisa la organización de la regata. Se tenían que recoger 25 millones y se levantaron "de forma muy rápida y con creces, sin dificultades", indican los mismos interlocutores. Detallan que se solicitó un millón por cada aval y que, teniendo en cuenta las condiciones de la prueba, el riesgo de ejecución es muy bajo. Por lo que se consiguió de forma sencilla. 

Idea de Barcelona Global

Esta tarea discreta de conseguir financiación complementa unos esfuerzos que se han venido haciendo desde hace semanas para llevar el evento a Barcelona. Fuentes cercanas al proceso indican que la Ciudad Condal no se postuló, sino que fue la propia Barcelona Global la que presentó el dosier a todas las partes implicadas unos días atrás. La idea gustó a los presentes, entre los que estaban representantes de todas las administraciones. 

La nueva presidenta de Barcelona Global, Aurora Catà, junto al presidente saliente, Pau Guardans / EP
La nueva presidenta de Barcelona Global, Aurora Catà, junto al presidente saliente, Pau Guardans / EP

El no fue inmediato, porque se tenía que evaluar la capacidad de la capital catalana. Las voces consultadas explican que se hizo un análisis de las infraestructuras de Barcelona para acoger un torneo que, directamente, mueve a más de 1.200 personas entre regatistas y equipo técnico en 14 semanas. Personal que necesita grandes espacios para trabajar y acceso digital, pues los buques AC75, la clase utilizada en la Copa América, emplean la útlima tecnología y materiales muy avanzados. 

Luz verde

Lo que vino después fue muy rápido. Como explicó este medio, la semana pasada se alcanzó una entente y se estableció el compromiso de traer el trofeo a Barcelona. Ello es importante porque la copa, conocida popularmente como Auld Mug --la vieja taza-- no tiene sustituto: va pasando de equipo ganador a equipo ganador con la exigencia de que éste organice la edición posterior a su victoria. 

Ayer, el capitán de la escuadra vencedora en la 36ª edición, Grant Dalton, reconoció que "vino hace 12 semanas a Barcelona", y que tras ese periodo la regata ya está presentada en la capital catalana. Un proceso de toma de decisiones veloz y, según las fuentes consultadas, facilitado por la querencia que tiene el regatista por la segunda mayor ciudad española. Es, de hecho, una urbe a la que trató de traer la prueba en 2007, cuando dejó Valencia, pero las conversaciones no llegaron a buen puerto. 

El sector privado, clave

Sea como fuere, el sector privado vuelve a ser clave en un gran evento en Barcelona, como ocurrió con los Juegos Olimpicos de 1992, que el Team New Zealand, organizador, se propuso ayer emular, y también con el Mobile World Congress, la feria de tecnología más grande de España. Las fuentes consultadas señalan que Barcelona Global logró atraer la Copa América gracias a su portafolio de contactos, en un esfuerzo que llegó a medio trabajar a los despachos de las administraciones. 

Una edición pasada de la Copa América de vela / EFE
Una edición pasada de la Copa América de vela / EFE

Los representantes públicos hallaron dificultades, pero lograron ponerse de acuerdo. En la puesta de largo de la copa ayer, todas las partes --el president Pere Aragonès, el presidente del Puerto, Damià Calvet, y la propia Aurora Catà-- tuvieron palabras para loar la colaboración público-privada como gran facilitador de atracción de la inversión. De hecho, Catà se detuvo en este punto e hizo hincapié en el mismo, en la necesidad de que públicos y privados colaboren. La escucharon atentas, entre otras, la propia alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

Preparativos a partir "de ya"

La Copa América no es objetivo a medio plazo. Según precisó ayer Damià Calvet, los preparativos para acoger la prueba comenzarán "a partir de ahora". Se tendrán que transformar los espacios para albergar a los equipos participantes, y que serán cinco o seis dependiendo de si se confirma si participará en la prueba el American Magic de New York Yatch Club

Por ahora, lo que se sabe es que desembarcarán en Barcelona cinco equipos: el Team New Zealand, que defiende el trofeo; el Alinghi Red Bull (Suiza); el Stars & Stripes (Estados Unidos), el Luna Rossa (Italia) y el INEOS Britannia, que es el challenger o aspirante a arrebatar la copa a los de Grant Dalton. Los regatistas y sus equipos técnicos se instalarán en la terminal de los ferry Grimaldi del Puerto, en Marina Barcelona 92 y su varadero, en la Nova Bocana y en la zona del Imax y antiguo Cinesa del Puerto. Asimismo, habrá actividades paralelas para explicar el valor de la prueba a la ciudadanía.