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Imagen de la terraza de un restaurante en Las Ramblas de Barcelona / EFE

Pacto sobre la bocina para el convenio de hostelería de Cataluña

Patronal y sindicatos desbloquean un acuerdo de condiciones que mantiene los salarios a 350.000 trabajadores de toda la región

3 min

Pacto sobre la bocina para desbloquear el convenio de hostelería de Cataluña. Sindicatos y patronal cerraron ayer un nuevo acuerdo de condiciones para unos 350.000 trabajadores de este sector en la región. La entente ha sido posible por el mantenimiento de las tablas salariales de 2019 durante los ejercicios 2020 y 2021, marcados por la pandemia. 

Han informado de ello fuentes cercanas a la negociación, que se han congratulado del pacto que lograron UGT y Comisiones Obreras, centrales mayoritarias, con Gremio de Hoteles de Barcelona (GHB) y la Confederación Empresarial de Hostelería y Restauración de Cataluña. La fumata blanca, pendiente de ratificación, pone fin a la conflictividad en el sector y sienta unas bases para que la industria sortee la caída de facturación provocada por el virus SARS-CoV-2 y las restricciones contra la extensión del patógeno. 

Los salarios se mantienen

Por lo pronto, establecimientos hoteleros y de restauración de toda Cataluña deberán mantener las remuneraciones vigentes hasta el 31 de diciembre de 2021. Ello es importante por cuanto la afectación de la crisis sanitaria sobre este sector es notable: los negocios pueden abrir solo para desayunos y comidas, y en la Cerdanya y el Ripollès están cerrados

Patronales y sindicatos pactaron solo eliminar una cláusula: la que permitía a los trabajadores disfrutar de dos días libres de descanso. La provisión queda sin efecto, aunque solo para el ejercicio 2021. 

A la espera de la vacuna

El esfuerzo negociador de la parte social y la parte empresarial sucede a un tránsito por el desierto de la hostelería catalana. El sector sufrió, como el resto de la economía, un primer golpe en marzo, cuando el microorganismo llegó a la región. 

Tras el estado de alarma para controlar al pandemia, la hostelería y la restauración regionales han sufrido restricciones en su actividad e incluso un cierre gubernativo. Ello se ha saldado con miles de trabajadores afectados por expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE) e insolvencias y cierres de locales, algunos icónicos. Ahora, empresarios y trabajadores aguardan a la llegada de la vacuna que, confían, pondrá fin a la crisis sanitaria.