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Una mujer sale de una oficina de empleo en Cataluña / EP

Los contratos a personas con discapacidad caen en Cataluña por primera vez en ocho años

La crisis del Covid-19 ha afectado a los sectores que solían contratar a este colectivo y se han reducido las ofertas de trabajo

3 min

Ocho meses después de la declaración del estado de alarma, por primera vez en ocho años se ha percibido una caída interanual en la contratación de profesionales con discapacidad. La crisis del Covid-19 y las medidas de distanciamiento social han afectado a sectores que empleaban a personas con discapacidad, lo que ha generado un descenso de su contratación. De hecho, desde octubre  --último mes con datos disponibles-- la caída de este tipo de contratos ha sido del 36,3%.

“La destrucción de puestos de trabajo y el descenso de las contrataciones están afectando a todos los profesionales. Sin embargo, en el caso de las personas con discapacidad el riesgo de exclusión es doble, en la medida en que sus posibilidades de acceso al mercado laboral no solo se ven empañadas por la crisis, sino por prejuicios y estereotipos que los han acompañado históricamente y que lastran su contratación”, subraya Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

Políticas activas de empleo

En el caso de las personas con discapacidad, y para impulsar su empleo y garantizar que no se vean lastradas en el proceso de recuperación económica, es importante impulsar su formación. De hecho, algunos cursos formativos posibilitan que estos colectivos compitan en igualdad de condiciones. Estas clases acercan a las personas con discapacidad a los empleos emergentes, dotándoles de competencias digitales para desempeñarse mejor. Sin embargo, en el contexto actual, sectores como el de la alimentación y la logística se encuentran en auge, por lo que sus ofertas de trabajo, también para este colectivo, son más abundantes. 

“No podemos permitir que el Covid-19 suponga un retroceso en las conquistas sociales que habíamos alcanzado en los últimos años, en los que las que las personas con discapacidad venían registrando una presencia creciente en el ámbito laboral. Resulta fundamental impulsar políticas activas de empleo que les conecten con nichos de empleo emergentes y les doten de competencias digitales, así como de otras habilidades clave para competir en el mercado del coronavirus.” concluye Mesonero.