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Oficina de un 'call center' afectada por el teletrabajo / EFE

El conflicto en los ‘call center’ pone en entredicho el decreto del teletrabajo

La fijación de una compensación económica por los gastos del trabajo en remoto complica el cierre de las negociaciones

6 min

La negociación sobre los costes del teletrabajo en los call center está poniendo a prueba la normativa exprés aprobada en septiembre por el Gobierno. Pese a que el real decreto 28/2020 obliga a las empresas a sufragar los gastos de esta modalidad laboral, las compañías de teleasistencia se resisten a cumplir esta cláusula.

El conflicto lleva enquistado desde hace tres meses. En el primer encuentro celebrado en noviembre entre los sindicatos y la patronal CEX se constató el alejamiento absoluto entre las partes. Mientras los trabajadores exigen una financiación efectiva para recrear la oficina en casa, tal y como prevé la legislación, las operadoras ponen trabas a este objetivo. Las conversaciones siguen adelante con la fecha límite del 28 de febrero. Si no se alcanza un acuerdo, la puesta en práctica del teletrabajo terminará en los tribunales.

Lío por la compensación

El único avance sustancial durante estos meses ha sido la catalogación de los medios y herramientas necesarios para desarrollar la actividad laboral. Las privadas se han abierto a facilitar ordenador, pantalla, teclado, cascos, móvil y, en algunos casos, silla. Aunque en este último capítulo solo si el técnico de riesgos laborales prescribe su necesidad por motivos de salud.

Sin embargo, la fijación de una compensación económica por los gastos derivados de trabajar en el hogar entorpece la firma del pacto. Mientras la parte empresarial reduce a 15 euros la asignación mensual --se ha aumentado tres euros la propuesta inicial realizada en noviembre--, las organizaciones sindicales elevan esta cifra hasta 50 o 60 euros.

Cerrazón de la patronal

"Las empresas piensan solo en el día a día y en ahorrarse dinero. A este paso tendremos que ir a juicio y será un juez quien fije las cantidades por compensación", afirma un delegado de CCOO. Una portavoz de UGT rema en la misma dirección: "Ahora mismo la situación está complicada".

Las fuentes consultadas no comprenden la cerrazón de la patronal cuando algunas operadoras han aplicado de forma autónoma compensaciones superiores a los 15 euros mensuales. "Compañías como Extel y Majorel han aplicado compensaciones de un euro o euro y medio diario, lo cual supera la cifra de CEX", señalan desde CCOO.

'Call center' de Konecta / AB

 

'Call center' de Konecta / AB

Conflicto por la retroactividad

Otro caballo de batalla es la retroactividad de la medida. Mientras los sindicatos proponen que se paguen estas cantidades desde la entrada en vigor del real decreto el 13 de octubre, las empresas fían su implementación al día después de la ratificación del acuerdo. Las espadas están en alto y ningún colectivo está dispuesta a ceder. CEX no ha querido valorar el desarrollo de las negociaciones para este medio.

En España, unas 80.000 personas están ocupadas en el sector del contact center --15.000 de ellos en Cataluña--, que agrupa los servicios de call center pero también otras áreas de atención al cliente en remoto. Fuentes sindicales aseguran que en torno al 80% del personal, altamente feminizado y con mucha presencia de estudiantes, lleva desde el pasado mes de marzo operando a distancia

Caídas de la productividad

Este hecho indigna a la plantilla, ya que no comprenden por qué no se estabiliza un escenario que se ha impuesto a raíz de la crisis sanitaria. El principal argumento que esgrime la patronal son las caídas de productividad detectadas en algunas plantillas. "Puede ser cierto que se hayan producido algunas bajas de productividad, porque no es lo mismo pese a que los trabajadores demandan análisis claros sobre las causas de estos retrocesos.

"Evidentemente, no es lo mismo trabajar en la plataforma que en casa, pero hay que tener en cuenta la conexión a Internet, el hecho de no contar con coordinadores... las dificultades técnicas necesariamente provocan caídas", señala un interlocutor de USOC.

Teletrabajo para largo

"El teletrabajo no es difícil de implementar en este sector, siempre que se pongan los medios necesarios. Pero es verdad que no somos industria o restauración", incide otro representante sindical. Los afectados destacan su batalla diaria para evitar la vuelta forzosa a los centros físicos. Recientemente, Konecta ha tenido que claudicar frente a una huelga organizada por la plantilla para impedir el regreso obligatorio a la oficina. Los trabajadores apuntan, además, que Konecta es una de las empresas más enconadas en rebajar las condiciones del acuerdo.

Por el momento, el teletrabajo seguirá vigente hasta que la tercera ola del Covid-19 deje de causar estragos. Cuestión distinta es el reparto de gastos de un esquema laboral que, al menos en el sector del contact center, ha superado las previsiones normativas.