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Una oficina de Sa Nostra, la antigua caja balear, integrada junto a otras tres cajas en BMN.

Condenan a un exconsejero de Sa Nostra a pagar 34 millones a BMN

El juez le considera responsable de las inversiones fallidas en operaciones inmobiliarias desarrolladas en Estados Unidos

Carlos Ballfugó
3 min

En 2007, Invernostra –-propiedad de la caja de ahorros balear Sa Nostra-- invirtió más de 34 millones de euros en la ejecución de tres macroproyectos inmobiliarios en una lujosa zona de negocios de Miami y de Las Vegas. La operación, Proyecto Brickell, parecía prometedora. Sin embargo, ninguna de las construcciones se llevó a cabo y todo quedó en un fiasco.

Ahora, un juez de Palma ha condenado a un antiguo consejero de Sa Nostra, actualmente integrada en el Banco Mare Nostrum (BMN), a pagar hasta un total de 34,2 millones de euros a este grupo bancario y a Innostrum División Inmobiliaria Unipersonal (antes denomina daInvernostra) por su actuación negligente a la hora de realizar las gestiones de la operación.

Estima la demanda de BMN

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de la capital balear ha estimado así la demanda de acción social de responsabilidad que interpuso en 2013 BMN a raíz de los daños y las pérdidas ocasionados por estos hechos. 

La sentencia determina que todo quedó en un pufo: las dos torres que se pretendían construir en Miami bajo el nombre de Emeraude I y II, que albergarían zonas residenciales, aparcamientos, oficinas y comercios, así como el Proyecto Las Vegas, constituido por cinco torres de 41 alturas cada una, cerca del Strip, donde se ubican los principales hoteles y casinos de la ciudad.

Actuación negligente

El juez considera que la iniciativa, defendida por el entonces consejero Rafel Oliver ante división inmobiliaria de Sa Nostra para que se hiciera cargo de su financiación, no se correspondía con la situación real del momento. 

Tanto es así que el juez tilda de negligente su actuación por no haber hecho las averiguaciones necesarias para conocer de forma fehaciente si los proyectos tenían o no futuro. Su falta de diligencia abocó a Invernostra a sufrir un daño de 50 millones de dólares en los que se traduce la cantidad a cuyo pago el ex consejero ha sido condenado.  

En su demanda, BMN se dirigía asimismo contra el que fuera director general de la caja, Pere Batle, quien por su parte ha sido absuelto por prescripción debido a que la interposición de la demanda se produjo una vez transcurridos cuatro años desde que cesó como consejero de Invernostra.