Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Los combustibles presentan el agosto con los precios más bajos desde 2016 / EP

Los combustibles protagonizan el agosto más barato de los últimos cuatro años

Los precios de la gasolina han subido en las últimas semanas a un ritmo mucho más moderado que los del crudo, que se han triplicado en menos de cuatro meses

4 min

Agosto es el mes por antonomasia de los desplazamientos por carretera, aunque este año se verán notablemente reducidos debido a la crisis del coronavirus que, al mismo tiempo, ha provocado que éste sea el mes veraniego en el que los combustibles presentan los precios más bajos en los últimos cuatro ejercicios.

Durante los primeros días de agosto, el precio medio de la gasolina sin plomo de 95 octanos en España se ha situado en torno a 1,16 euros por litro, lo que supone un descenso del 12% en relación al mismo periodo de 2019.

El desplome del crudo

Desde 2016 no se veían unos números tan bajos en los surtidores de las estaciones de servicio durante el mes de agosto. Por entonces, la gasolina del tipo mencionado podía adquirirse en España a un precio medio de 1,14 euros por litro.

El motivo principal para que se dé este escenario es la evolución de los precios del petróleo, uno de los mercados en los que la crisis ha tenido un mayor impacto, anticipado incluso al que empezó a verse tanto en las bolsas como en la actividad económica como consecuencia de la expansión del Covid-19.

Correlación rota

Esta circunstancia también ha hecho que, durante las últimas semanas, la evolución de los precios del crudo no haya guardado correlación alguna con la de las gasolinas.

Así, desde finales de abril, cuando el barril de petróleo tipo Brent registró sus precios mínimos al contado durante la crisis, su precio se ha multiplicado por algo más de tres. Sin embargo, no ha ocurrido ni mucho menos lo mismo con los combustibles.

Locura en los mercados

En ese mismo periodo, las gasolinas han experimentado una subida de algo más del 5%. Aunque es conocido que no se da una correlación exacta por el elevado componente fiscal en el precio de los carburantes, la diferencia resulta demasiado abultada.

Los expertos consideran que en aquellas semanas de auténtica locura en los mercados, en los que los futuros del crudo West Texas llegaron a cotizar en negativo durante un par de sesiones, los precios no eran reales, no respondían a una verdadera ratio entre oferta y demanda.

Un 20% a la baja

La citada correlación fue más evidente cuando los precios del petróleo iniciaron su desplome, adelantado en unas semanas al bursátil por la batalla que iniciaron entre sí los grandes productores, que no se ponían de acuerdo en la fórmula para tratar de parar la caída de la demanda que se les venía encima.

Entre finales de enero y marzo, el barril se hundió cerca de un 70%. En aquellas semanas, los combustibles cayeron en torno a un 20%. Entonces sí se dio aquel fenómeno que asimila la rebaja de los combustibles por motivo de la caída del petróleo con el descenso de una pluma.

Estabilidad

En aquel 2016, anterior referencia de un agosto atípico en lo que se refiere a los precios de los combustible, el barril de crudo cotizaba levemente por encima de las cotas actuales, algo por encima de los 47 dólares por barril.

Pese a las numerosas incertidumbres que aún se ciernen sobre la evolución de las principales economías mundiales, los mercados de materias primas parecen haber encontrado una cierta estabilidad, una vez que han hecho lo propio las estimaciones de demanda para 2020 por parte de los organismos internacionales, algo mejores de las iniciales.