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El consejero delegado de Colonial, Pere Viñolas (izq.), y el presidente de la compañía, Juan José Brugera / EP

Colonial se lava las manos sobre el bloqueo de licencias en 22@

La socimi asegura que la medida del Ayuntamiento de Barcelona no le afecta porque ya no cuenta con suelo en el distrito tecnológico

4 min

La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de suspender temporalmente la tramitación de licencias de obras en el distrito 22@, con el fin de reformular el planeamiento y dotar de mayor peso a la vivienda protegida, no ha caído igual en todo el sector inmobiliario, el principal afectado por esta circunstancia. Sin ir más lejos, Colonial ha tenido una llamativa reacción a la medida impulsada por la alcaldesa Ada Colau al considerar que el único problema puede reducirse a la forma de comunicar las decisiones al mercado.

El consejero delegado de la socimi, Pere Viñolas, evitó entrar a valorar la medida del ayuntamiento que deja durante unos meses en el aire el desarrollo de más del 20% del distrito que aún se encuentra pendiente del planeamiento definitivo.

A preguntas de la prensa, el ejecutivo incluso consideró razonable “que exista un debate sobre el peso que deben tener los diferentes usos urbanísticos en cada zona de la ciudad”, pero esquivó pronunciarse sobre el fondo de la cuestión. “Estamos pendientes de saber cómo se tomarán las medidas que se han anunciado”.

Evitar sorpresas

Viñolas condicionó la forma de articular el futuro del planeamiento del distrito 22@ al resultado final de la medida ya que admitió que “no es bueno actuar de forma que el mercado internacional se encuentre con sorpresas, con hechos no previstos”.

Por este motivo, defendió que el Ayuntamiento debe saber comunicarlo de la mejor forma al mercado; “por lo demás, la discusión urbanística es del todo razonable”, insistió.

Impacto nulo

No obstante, el consejero delegado de Colonial también dejó claro que la medida no tiene impacto alguno en la socimi, toda vez que ya no cuenta con suelo en el distrito tecnológico. “La incidencia es nula porque vendimos todos los suelos que nos quedaban en el 22@ y compramos edificios que ya están construidos”.

El encuentro con la prensa tuvo como telón de fondo la publicación de los resultados anuales de la compañía, que arrojaron el beneficio más elevado en los casi 75 años de historia de Colonial, 827 millones de euros, un 58% por encima de los conseguidos en 2018. La compañía que preside Juan José Brugera elevó un 38% su resultado recurrente, hasta 139 millones de euros, tras alcanzar unos ingresos por rentas de 352 millones, lo que supone un incremento del 4% en activos comparables ('like for like') respecto al año anterior.

La revalorización de activos de la compañía se fue hasta los 819 millones de euros (frente a 580 millones en 2018).

Un 16% más para el accionista

La socimi cerró 2019 con un valor neto de activos de 11,5 euros por acción, un 14% más que, sumado al dividendo repartido, da como resultado una subida del 16% en la rentabilidad para el accionista.

La compañía trabaja actualmente en una cartera de diez proyectos, que suman una inversión de casi 1.300 millones de euros, y que tiene prevista su entrega entre este año y 2023. Se trata de cerca de 200.000 metros cuadrados para oficinas prime en los mercados estratégicos de la socimi (Barcelona, Madrid y París).

Éste será uno de los vectores de crecimiento futuro de la compañía para lograr su objetivo de alcanzar una facturación de 500 millones de euros, que aspira alcanzar en 2023.