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Las víctimas de la 'guerra al coche' de Colau: "Ya avisamos de lo que venía"

Los afectados por la 'caza al automóvil y la moto' señalan al Ayuntamiento de Barcelona por la marcha de Nissan: "No es la causa principal pero no ha ayudado"

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"No es la causa principal, pero no ayudó". Las víctimas de la política anticoche de Ada Colau en Barcelona recordaron ayer que "ellos ya avisaron" de las consecuencias negativas de combatir el automóvil por tierra y medios de comunicación. Los afectados por las restricciones de tráfico subrayan que Nissan se marcha de la Ciudad Condal "por sus propios motivos", pero también de que la ofensiva contra el vehículo privado de Colau y Barcelona en Comú "no ayudó" a retener a la multinacional.

Uno de los que lo cree es Celso Besolí, presidente del Gremio de Talleres de Reparación de Vehículos de la provincia de Barcelona. "Los mecánicos notaremos la huida de Nissan a un horizonte de dos años, cuando venzan los seguros del automóvil de los coches nuevos", avisó en conversación con este medio. Besolí, que representa a 2.800 garajes de Barcelona y su territorio, es de la opinión de que la firma automotriz japonesa "tomó la decisión por motivos de mercado", aunque la situación de la Ciudad Condal "no ayudó, antes al contrario, torpedeó su permanencia".

"La guerra al coche desincentiva las inversiones"

Bajo el punto de vista de este directivo, la guerra al coche de Colau y Barcelona en Comú "desincentiva las inversiones" del sector del motor en la zona. "¿Cómo vas a venir a una ciudad en la que te repudian?", se pregunta. "El gobierno municipal ha mostrado desprecio con el sector del automóvil, y esa actitud no ha ayudado para nada a aguantar una fábrica ya tocada", lamenta Besolí. "El Ayuntamiento tiene una posición ideológica contra el automóvil. Los límites a 20 o 30 kilómetros por hora, por ejemplo, hacen que contamines más que circular por las Rondas a 60", apostilla.

De una opinión similar es Mónica Xufré, portavoz de la Plataforma de Afectados por las Restricciones Circulatorias (PARC). "Hace tres años nos trataban de los cuatro locos que no querían cambiar su coche viejo. Cuando nosotros ya vimos que Colau y su gente tenía una posición frontal contra el automóvil, porque nos reunimos con ellos. Avisamos de lo que venía. Hace tres años", insiste la activista. ¿Hay relación entre la marcha de Nissan y la política de limitar el coche de la que hacen bandera los comunes? "Es evidente. Nissan tiene sus motivos operativos y de mercado, pero el rechazo de la ciudad al motor ha sido el pretexto perfecto para coger las cosas e irse", ha lamentado.

"El automóvil ya se está transformando"

Xufré ha recordado a todos los que quieran escuchar a Parc, que se opone a la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que "el sector del automóvil ya está evolucionando hacia la sostenibilidad". La industria ha tomado la senda hacia el coche eléctrico, sí, pero es que los ciudadanos también han tomado consciencia. "Los que vivimos fuera de Barcelona y trabajamos allí ya utilizábamos párquines disuasorios en Vall d'Hebron o el Camp Nou y, después, el transporte público. La ZBE acaba con eso y trata de imponer la renovación de coches sin dar ninguna ayuda adicional alguna los conductores de coches antiguos", ha recordado.

A este respecto, cabe remarcar que la política de movilidad de Ada Colau como alcaldesa de Barcelona se ha situado en el disparadero en las últimas semanas, mucho antes de que Nissan confirmara su decisión de desmantelar la planta de la Zona Franca. Los empresarios han enmendado la totalidad de la estrategia municipal en este campo, asegurando que las trabas al automóvil minarán la recuperación económica. Por su parte, han surgido asociaciones en defensa de la moto y los contrarios a las multas por contaminar también preparan una pelea judicial.