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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en la rueda de prensa posterior al consejo general de Fira Barcelona / FB

Colau acepta por fin la colaboración público-privada en Fira Barcelona

La institución recupera la calma y hace bandera del entendimiento entre el poder político y económico de Cataluña tras la tormenta que ha llevado a Pau Relat a la presidencia

15.12.2018 00:00 h.
7 min

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha mostrado al final del mandato un cambio ante los espacios de poder público-privados que comparte con el empresariado de la ciudad. Ha pasado de rechazarlos de frente, una bandera que enarboló desde su faceta más activista, a sacar pecho de los éxitos que se han conseguido en el trabajo conjunto realizado en la principal institución que aúna a ambos perfiles, Fira Barcelona.

“Hemos conseguido grandes acuerdos tras momentos de muchas y graves dificultades que ha vivido el país”, ha reivindicado la líder de BComú en el encuentro con la prensa posterior a la reunión del Comité Ejecutivo de este viernes. Tras los reproches que había mostrado hace cuatro años contra la institución y los principales salones que acoge, con el Mobile World Congress (MWC) a la cabeza --aporta el 30% de los 210 millones de facturación total--, ahora aplaude la colaboración público-privada que reivindica el empresariado local.

Trece meses de parálisis

Lo hace tras un periodo convulso en la propia Fira. Más de 12 meses en que la renovación del consejo de administración quedó paralizada por la falta de consenso entre el Ayuntamiento, la Generalitat y la Cámara de Comercio de Barcelona sobre el empresario que debía suceder a José Luis Bonet.

Pau Relat, José Luís Bonet, Ada Colau y Àngels Chacón en la reunión del consejo de Fira Barcelona / FB

Pau Relat, José Luís Bonet, Ada Colau y Àngels Chacón en la reunión del consejo de Fira Barcelona / FB

La voluntad de Colau era que una mujer tomara el testigo, pero se topó con la realidad. Ni Helena Guardans ni Mar Alarcón, las dos empresarias que están en la cúpula, querían asumir el reto, ya que ha coincidido en el tiempo en dos momentos clave para las respectivas empresas que encabezan. No era falta de preparación, era falta de oportunidad, explican fuentes conocedoras del proceso.

Relat, el empresario del consenso

La aplicación del artículo 155, que dejaba a la Generalitat al margen de la organización, y la pugna entre candidatos ha retrasado la renovación desde diciembre de 2017 a diciembre de 2018. Pau Relat, consejero delegado de MAT Holding, se ha convertido casi por un carambola del destino en el empresario que ha conseguido devolver la paz a Fira Barcelona.

Ser el presidente de la patronal nacionalista Femcat ha propiciado que tuviera buena entrada en la Generalitat --que ahora asegura de forma pública que su intención no es la de politizar ninguna institución empresarial donde intervenga en el proceso de elección--, y su presencia histórica en la Cámara de Comercio de Barcelona le convertía en un empresario conocido. Incluso domina la liturgia y los tan delicados equilibrios de poderes en los que se basa Fira Barcelona, ya que forma parte del consejo general desde 2011 como representante de los empresarios. Además, es presidente del salón iWater.

Proclamado por aclamación

O, lo que es lo mismo, este viernes se votó a sí mismo en la elección del nuevo presidente. El sentido de su posición no es destacable, ya que su nombramiento ha sido apoyado por una clara mayoría. Sólo la aún líder de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Carina Mejías, ha hecho votado en contra. Ha explicado a los asistentes que desde su partido no se podía dar luz verde al "candidato de PDeCAT", ya que su principal apoyo ha sido la de la portavoz del Govern, Elsa Artadi

Pau Relat, nuevo presidente de Fira Barcelona / FB

Pau Relat, nuevo presidente de Fira Barcelona / FB

Y Relat ha prometido de forma pública que viene con la lección aprendida. “El éxito es seguir trabajando juntos sobre la base del consenso y la lealtad institucional”, ha manifestado en su primera intervención ante los medios.

La calma ha llegado a Fira Barcelona y la renovación ha sido celebrada. Bonet y el resto de consejeros que han dejado la institución recibirán en breve la medalla de oro y todo el consejo de administración al completo, los empresarios que salen y los que entran, junto a los principales presidentes de los salones y otros ejecutivos de la casa han celebrado el éxito de la reunión en una comida que ha tenido lugar en el mismo recinto de Gran Vía.

Fira 2050

El mismo que se rehabilitará en el medio plazo. El mandato del consejo general de este viernes es claro. Relat y Constantí Serrallonga, director general de Fira, deberán iniciar en los próximos meses un estudio para ver “cómo se lleva el recinto al siglo XXI”, en palabras de José Luís Bonet. El ya expresidente no se va del todo de la institución. Se quedará en Alimentaria, uno de los principales salones que se organizan y que se celebra cada dos años. La próxima edición tendrá lugar en 2020.

El exterior del recinto de Gran Via de Fira de Barcelona, donde se celebra la primera edición de Iwater / FIRA DE BARCELONA

El exterior del recinto de Gran Via de Fira de Barcelona / FB

También se deberá diseñar la ampliación del recinto Gran Vía, un plan que implica de entrada buscar el suelo disponible. Tal y como se bromeó en la comida, la nueva cúpula de la institución debe definir cómo será Fira Barcelona en 2050. El empresariado tiene claro que la colaboración público-privada debe seguir como un elemento fundamental. Tanto la Generalitat como el Ayuntamiento apoyan sin fisuras esta línea de actuación. Aunque todo depende de mayo y las posteriores elecciones, nadie prevé que se ponga en duda esta base. Ahora, la apoyan incluso los comuns.