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Instalaciones de Vall Companys / EP

El colapso de la jamonera Comapa salpica a Vall Companys

Los socios mayoritarios, entre los que también aparece Les Pedreres, figuran como posibles responsables de la insolvencia por el enfrentamiento con los minoritarios

5 min

El colapso de la que fuera la mayor comercializadora de jamones de España, Comapa, salpica a sus socios mayoritarios, Vall Companys –el mayor grupo cárnico del país– y su asociada Les Pedreres.

Comapa se encuentra en situación de concurso necesario desde el 27 de noviembre y, según las diversas fuentes jurídicas y empresariales consultadas, ello es posiblemente responsabilidad de Vall Companys y Les Pedreres.

Comapa, a las puertas de la liquidación

La decisión de decretar concurso necesario se tomó después de que el juzgado desestimase el preconcurso solicitado por Comapa y el concurso voluntario instado en septiembre, lo que permitiría una renegociación de la deuda. Sin embargo, la situación actual deja pocas salidas más allá de la liquidación de la empresa jamonera.

Las fuentes jurídicas consultadas señalan que es significativo determinar quién o quiénes ostentaban el control efectivo de la compañía en el momento del concurso necesario. Recuerdan que la propia administración de Comapa, que solicitó el concurso de acreedores en septiembre, desviaba ya presuntas responsabilidades hacia directivos que habían sido despedidos seis meses antes.

La culpa, de quienes ya no están

En concreto, la misma Comapa reconoció que el pasado 11 de abril se había relevado de sus puestos directivos a los hermanos Jaime y David Álvarez "debido a una negligente gestión al frente de la empresa". "Esta gestión se significaba por emplear prácticas comerciales e industriales agresivas, no sostenibles y que han puesto en riesgo la viabilidad empresarial de la compañía".

Se añadía en esa nota que el 20 de mayo se procedió a comunicar al juzgado el preconcurso de acreedores, "con el fin de ordenar la situación de la compañía después de la gestión de la anterior dirección, liderada por David y Jaime Álvarez". "No obstante, durante este período no ha sido posible alcanzar una solución que permita la viabilidad del negocio, motivo por el cual se ha presentado el concurso de acreedores".

Los socios mayoritarios de Comapa

Según las fuentes jurídicas y empresariales consultadas, ni David ni Jaime Álvarez lideraban la dirección de Comapa, cuya responsabilidad recaía en los representantes de las compañías Vall Companys y Les Pedreres, socios mayoritarios de la jamonera.

Así, la dirección ejecutiva recaía en Blai Parés, propietario de Les Pedreres, que se reservaba la dirección financiera de la compañía según contrato de prestación de servicios en el que se estipulaba una remuneración mensual y una participación en los ingresos de la empresa por esas funciones. Les Pedreres venía percibiendo cerca de dos millones de euros anuales. Vall Companys se reservaba la dirección estratégica de Comapa, que diseñaba su máximo gestor, José Pedrós.

Las responsabilidades de los hermanos Álvarez

David y Jaime Álvarez, según esas fuentes, eran respectivamente directores de ventas y de administración y este último a tiempo parcial. En las cartas de despido que se les entregaron en abril pasado se señalaba esa condición en el organigrama de Comapa y la indemnización consensuada ha sido de acuerdo con esas categorías laborales. Contractualmente, los hermanos Álvarez, a través de su sociedad Fleku 30, eran responsables de potenciar las ventas de Comapa, sin ninguna otra responsabilidad directiva.

Las fuentes jurídicas consultadas señalan su extrañeza que a unos directivos de un nivel estrictamente comercial se les acredite supuestamente como responsables de la dirección de la compañía y se deriven hacia ellos responsabilidades en el colapso de la firma jamonera. La formulación y presentación de las cuentas de la sociedad era efectuada por los representantes de Les Pedreres; el responsable legal de la empresa era Carlos Molera, abogado del consejero delegado Blai Parés, y el auditor de la compañía, que nunca puso objeciones a las cuentas de la sociedad ahora en fase de liquidación, era el grupo Pleta, seleccionado por Vall Companys.