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Imagen de archivo de un astasco en una de las vías centrales de Barcelona, donde se prohibirá la entrada de vehículos contaminantes en 2020 / EFE

Barcelona destinará 1,4 millones a evitar la entrada de coches contaminantes en la ciudad

El ayuntamiento abre el concurso público para instalar el sistema de control de infracciones medioambientales que deberá estar en marcha en 2020

6 min

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado los primeros pasos para desplegar las restricciones de circulación de vehículos según sus emisiones. Este viernes ha abierto formalmente el concurso público para instalar el “sistema de monitorización, caracterización y control de infracciones desde el punto de vista ambiental”. Una concesión con un presupuesto de 1.395.331,63 euros con el IVA repercutido que tendrá una duración de 11 meses.

Las empresas interesadas dispondrán de menos de un año para suministrar e instalar puntos de control de lectura de las matrículas en la red viaria municipal. Concretamente, dentro de las llamadas Zonas de Baja Emisión (ZBE), un ámbito delimitado entre la Ronda de Dalt y la Ronda Litoral. Es decir, casi la totalidad de la ciudad excepto la Zona Franca y los barrios de Vallvidrera, Tibidabo y Las Planas.

Entrada en vigor en 2020

El compromiso del equipo de gobierno de Ada Colau es que las limitaciones al tráfico estén desplegadas en 2020. Ahora, sólo se activarán durante los episodios de alta contaminación. Cuando en más de una estación de medición de emisiones en la ciudad se superen los 200 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno en el aire durante al menos una hora.

Implicará que los turismos de gasolina matriculados antes del 2000 y los diésel que ya circulaban en 2006 no puedan entrar en Barcelona. Será la Guardia Urbana la encargada de interponer multas a los conductores incumplidores, un sistema que desde el propio ayuntamiento reconocen que no es el ideal y que se mejorará gracias a la concesión que se ha abierto.

Diseño del sistema de control

En los 11 meses que durará el contrato, la empresa licitante deberá instalar en la calle los equipos necesarios para el “reconocimiento de las matrículas”; diseñar y equipar un centro de control con el hardware y el software que permita recibir las capturas de las cámaras de vídeovigilancia y validar si el vehículo cumple o no la lay. Esta plataforma deberá estar integrada con el Instituto Municipal de Hacienda, el departamento que se encarga de interponer las sanciones.

Se debe completar el proceso e iniciar pruebas en los principales accesos a la ciudad. Todo ello, para dar respuesta al problema de contaminación de Barcelona que preocupa a más del 95% de los habitantes de la ciudad, según una encuesta del Gabinete de Estudios Sociales y Opinión Pública (Gesop) que el Área Metropolitana dio a conocer el pasado jueves.

Atascos de 200.000 personas

Un informe en el que también se mostraba cómo el 84,4% de los encuestados estaba de acuerdo con las restricciones de tránsito en momentos en que las emisiones se disparen, no de forma permanente. Consecuencia básicamente de fenómenos meteorológicos, ya que el número de vehículos que entran y salen de la ciudad suele ser estable.

Imagen de archivo de un episodio de contaminación extrema en Barcelona / EFE

Imagen de archivo de un episodio de contaminación extrema en Barcelona / EFE

El RACC indica en otro documento que los atascos en las entradas a la capital catalana atrapan cada día a unas 200.000 personas. La mayoría de ellos, trabajadores que usan su vehículo particular o el autobús. Para mejorar esta situación, el gobierno supramunicipal también ha adquirido el compromiso de la Generalitat de impulsar el uso del transporte público con una unificación de las zonas tarifarias 1 y 2 avanzada por Crónica Global. Es decir, una rebaja de los títulos.

Detalles de la concesión

La partida más destacada de la concesión que se ha abierto es la compra de las cámaras de lectura de matrículas (564.824,37 euros). Los 1,4 millones de presupuesto incluyen también los equipos del centro de control, los servicios de adecuación, la señalización y las instalaciones que se requieran, tanto eléctricas como de comunicación.

En contrapartida, el pliego de condiciones del contrato contempla un beneficio industrial del 13% y fija en el 6% los gastos generales de la gestión.

Plazo para presentar ofertas

No se ha dividido el contrato en lotes y el plazo para presentar ofertas concluye el próximo 10 de abril. El día siguiente, la mesa de contratación realizará la apertura de plicas para determinar qué gestor es el ideal para esta licitación con base en la “relación entre la calidad y el precio”.  

Al ser un concurso público promovido por el Ayuntamiento de Barcelona, se aplicarán las llamadas “medidas de contratación pública sostenible”. Las ofertas que se presenten deberán desglosar el presupuesto entre costes directos e indirectos, desglosar cuánto se debe pagar a los subcontratistas, acreditar que cumplirán con la ley de morosidad y que se mantendrán las condiciones laborales de su plantilla durante los 11 meses en los que el contrato estará vigente.