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Imagen de archivo de un barco cargado de contenedores, la ocupación de los estibadores / EFE

Las claves de la negociación entre los estibadores y la patronal

Será el Ministerio de Empleo y no el de Fomento el que forme parte de la mesa, ya que el debate de la semana que viene se centrará en las condiciones laborales

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Las condiciones laborales centrarán la negociación entre estibadores y la patronal Anesco de la semana que viene. Que ambas partes retomaran las conversaciones era uno de los requisitos del Ministerio de Fomento para aplazar hasta el viernes 24 la aprobación del decreto que tiene que reformar el sector de manera profunda. La otra, que los sindicatos desconvocaran la huelga. Ambos se han cumplido.

El debate se divide en dos. Por una parte, el sistema de acceso a la profesión, que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que tenía que cambiar en una sentencia de 2014. Esta necesidad de reformar el sector para cumplir con la regulación comunitaria se transformó en un debate sobre las condiciones laborales de los trabajadores, y no tardaron a salir voces que criticaban sus “privilegios”.

El martes empieza una nueva ronda en la que se discutirá sobre condiciones laborales. Es por esta razón que será el Ministerio de Empleo y no el de Fomento el que formará parte de las negociaciones. Las sensaciones por parte de los estibadores son buenas. “Si entendemos que todos perdemos por el camino, especialmente nosotros, llegaremos a un acuerdo”, asegura Albert Gil, del comité de empresa de Estibarna, la sociedad de estiba del puerto de Barcelona.

“Empezar la casa por el tejado”

¿Significa esto que el real decreto ley se aprobará la semana que viene tal y como está? De momento, ni Anesco ni el sindicato mayoritario del sector, la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), tienen respuesta a esta pregunta. Fomento, no lo ha desvelado. “Lo que sabemos es que en la última reunión [del martes] el ministro se llevó las propuestas de las dos partes”, afirman fuentes próximas a las negociaciones.

El decreto es la ley marco, que se concretará después en la negociación colectiva. El objetivo del Gobierno con el retraso de su aprobación ha sido anticipar los acuerdos entre los empleados y las empresas, consideran las mismas fuentes; es “empezar la casa por el tejado”.

En cuanto a las condiciones laborales, “estamos dispuestos a negociar muchas cosas si hablamos de crecimiento, atraer inversores, mejorar la productividad, etc”, concede Gil. El problema para los sindicatos es el cambio total del sistema, que, según ellos, llevará a la “precarización” de la profesión.

Cumplir la sentencia europea

Uno de los puntos que cuestiona la sentencia europea es la necesidad de que las empresas de estiba tengan un 25% de la plantilla con contrato fijo, como establecía la antigua ley de Puertos. Otra de las partes que necesitan un cambio es el sistema de contratación. Actualmente, existe una sociedad en cada puerto, las Sagep, que tiene contratados a todos los estibadores.

Las empresas de estiba tienen la obligación de adquirir participaciones de las Sagep con tal de poder contratar a sus estibadores, los únicos que pueden acceder al mercado. La reforma eliminaría esta obligación, aunque no significa que las Sagep desaparecieran. Por último, está la “exclusividad” –una palabra que los empleados rechazan.

Los trabajadores de la estiba forman parte de una especie de circuito cerrado. Cada cierto tiempo sale una convocatoria en la que los aspirantes tienen que pasar un examen escrito y otro físico. Una vez dentro, forman parte de la Sagep y acceden a un puesto de trabajo de manera cíclica en alguna de las empresas de estiba del puerto en cuestión.

La sentencia dice que no debe existir esta “exclusividad”. Los sindicatos reclaman la creación de un registro de estibadores, que Fomento rechaza al considerar que tampoco se ajusta al marco europeo. Después de la negociación colectiva, llegará el decreto.