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Juan José Brugera y Antón Costas en el Círculo de Economía el lunes por la mañana / CG

El Círculo de Economía respalda la propuesta de Foment

Antón Costas, presidente saliente del 'lobby', propone a los independentistas una estrategia en tres fases para lograr sus objetivos sin desestabilizar a la sociedad catalana

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Antón Costas, presidente saliente del Círculo de Economía y catedrático de Teoría Económica, ha coincidido y respaldado esta mañana la propuesta de Foment del Treball de lograr una consulta popular negociada para resolver la cuestión nacional catalana.

Costas ha recordado a los independentistas que lo primero que se debe hacer es respetar las reglas del Estado de derecho. Se deben cambiar cuando sea necesario. Pero hay que cambiarlas, no mediante la ruptura unilateral, que comportaría riesgos muy elevados, sino mediante el pacto y le negociación.

Tres fases

Desde su punto de vista, apoyado por una nota de opinión del lobby empresarial, la estrategia adecuada que deberían aplicar los nacionalistas debe constar de tres fases.

Primero, deberían lograr el mayor acuerdo político y social interno, en el seno de la sociedad catalana, sobre la mejora del autogobierno. Cuando ese acuerdo se logre y alcance a dos tercios de la sociedad se podrá caminar hacia el segundo paso, que consiste en dialogar y negociar con el Estado.

Una vez se haya conseguido esa mayoría y el posterior pacto con el Estado, su ratificación por parte de la ciudadanía catalana caerá como fruta madura. Su sucesor en el cargo, Juan José Brugera, también ha apoyado esta hoja de ruta que cuenta con el visto bueno de toda la organización.

Reforma de la Constitución

Sobre el contenido de esta consulta, Costas asegura que no son ellos los interlocutores válidos para marcarlo. “Nosotros no tenemos nada que decir a aquellos acuerdos que se alcancen, siempre que respeten los procedimientos”, ha manifestado. El Círculo de Economía defiende los procedimientos, las reglas de juego establecidas que no se pueden romper ni defender de forma unilateral, sino cambiar.

También ha alertado del peligro que supone fiar la solución de la cuestión catalana a la reforma constitucional. El presidente saliente afirma que sería un error creer que todos los problemas se resuelven con un cambio de la Carta Magna y que el mejor ejemplo de ello es el italiano, que ha terminado con una crisis de Gobierno por la renuncia obligada del presidente y principal impulsor, Matteo Renzi. 

Asegura que el texto actual existen los mecanismos necesarios para dar una respuesta a la demanda de mayor autogobierno en Cataluña, lo que es necesario es la voluntad política para alcanzarla. “Hasta ahora esta vía no existía pero tenemos la esperanza de que se haya abierto un escenario posibilista”.

Defensa del Senado

Antes de referirse a la estrategia que deberían seguir los independentistas, Antón Costas ha defendido la necesidad del Senado como cámara territorial que sirva de freno y defensa de los ámbitos competenciales de la comunidades autónomas.

Una vez las competencias de las comunidades estén claras, desde su punto de vista se podrá avanzar en la desjudicialización del funcionamiento del Estado autonómico.

“Nuestra descentralización política no es a secas descentralización administrativa, es una descentralización del poder político estatal. La mejora del sistema de financiación de la Administración central y de las autonomías está muy relacionada con el buen funcionamiento del Senado”.

Los gobiernos autónomos cubren necesidades básicas para la ciudadanía, en especial de las generaciones más jóvenes, lo que exige una mejora del reparto de los recursos existentes a favor de las comunidades.

También las forales

Desde esa perspectiva, Costas considera que es necesario incorporar a las comunidades forales al mecanismo de equilibrio territorial en España, más allá del sistema de contribución contemplado en el concierto.