Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Una de las sedes de Nissan en Barcelona / EFE

El cierre de Nissan: las claves de un drama anunciado

Administraciones, sindicatos y patronal maniobran para salvar los 23.000 empleos que genera la factoría, mientras la empresa habla de “rumores y especulaciones”

7 min

Un terremoto con epicentro en Japón ha sacudido la industria de la automoción catalana. El diario Nikkei apuntó este jueves que la factoría de Nissan en Barcelona sería sacrificada para destinar su producción a las plantas francesas de Renault en un giro de la compañía para reducir sus costes globales en un 20%. A pesar de que la dirección de la firma en España tacha la publicación de “rumores”, sindicatos y administraciones tratan de maniobrar para evitar un cierre que abocaría al paro a 3.000 empleados directos y otros 20.000 indirectos, y que dejaría tocado a un sector que supone el 10% del PIB de Cataluña.

La especulación sobre un posible cierre de las plantas de Nissan en Barcelona ha sido abonada en los últimos tiempos. Ya a mediados de 2019 la empresa acordó un ERE sobre 600 empleados por la caída de la producción, que en estos momentos ronda el 25% de su capacidad. El año pasado salieron 55.000 vehículos de una factoría que puede fabricar unas 200.000 unidades. De hecho, el pasado enero el presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, encendía las alarmas al advertir de que a esos ritmos no resultaba viable mantener las plantas de la Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca.

 

 

Imágenes de la fábrica Nissan en Barcelona / EP

Plan de futuro

La dirección de Japón ya avisó a comienzos de año de que antes de verano presentaría un nuevo plan para encarar su futuro. Ahora Nikkei asegura que la compañía recortará un 20% su capacidad hasta marzo de 2023 y que la producción de Barcelona será absorbida por Renault en Francia. La noticia llega en un momento de máxima tensión para las plantas, que se encuentran en huelga indefinida desde el 4 de mayo y han paralizado el montaje del modelo pick-up de Mercedes --de las unidades restantes tras la ruptura del contrato en febrero--. El comité de empresa ha demandado a Nissan por “vulneración del derecho a huelga” después de que la empresa haya vuelto a incluir a quienes han hecho paros en un nuevo ERTE.

Desde Nissan España aseguran que se trata de “rumores y especulaciones de Nikkei, como hizo antes Reuters”. Esta última publicó hace unos días que la compañía aprovecharía la crisis del coronavirus para reducir su presencia en Europa y centrarse en los mercados de Japón, China y Estados Unidos. La compañía manifiesta que desde la salida del ex-CEO Carlos Ghosn, envuelto en polémica, se encuentra en un entorno “turbulento” que se ha extendido a todo el sector con la crisis sanitaria actual. Con todo, la filial española asegura no tener ninguna comunicación oficial desde Japón e insiste en que la decisión final se conocerá el 28 de mayo, cuando la matriz presente su plan de futuro.

Golpe a la automoción catalana

“Venimos denunciando desde hace tiempo que la posibilidad de cierre existe y por eso estamos en una huelga indefinida”, explica el secretario general de CCOO en Cataluña, Javier Pacheco, quien alerta de que el final de la factoría supondría “un drama para miles de personas vinculadas y para el sector en España y Europa”. A cierre de 2019, el peso de la industria de la automoción supuso el 10% del PIB de Cataluña, sustentado por sus dos baluartes, Seat y Nissan.

Uno de los modelos de furgoneta de Nissan / EUROPA PRESS
Uno de los modelos de furgoneta de Nissan / EUROPA PRESS

Precisamente, la Generalitat, a través de la consejera de Empresa, Àngels Chacón, exigió ayer "lealtad y claridad” a Nissan. Chacón ha solicitado una reunión urgente con la ministra de Industria, Reyes Maroto. "Si mañana tenemos que coger un avión, por parte nuestra no quedará”, manifestó la consejera en declaraciones a EFE, al tiempo que insistió en su “apoyo” mediante subvenciones del Govern a la planta de pintura en la Zona Franca. La patronal catalana Foment del Treball también ha instado a la Generalitat a maniobrar para revertir cualquier decisión que aboque al cierre: “Será un golpe muy duro para la industria y el empleo en Cataluña, en un momento especialmente grave”.

Búsqueda de alternativas

“Hay que buscar una alternativa con los activos que ofrecen las plantas de Barcelona para evitar que una decisión financiera provoque que se pierda el tejido productivo”, afirma Pacheco, que propone la reconversión hacia el vehículo eléctrico. El secretario general de CCOO en Cataluña reconoció que se habían mantenido contactos con la presidencia del Gobierno durante la tarde del jueves para “revertir la decisión mediante el trabajo institucional”.

Con todo, desde los sindicatos han criticado que la dirección de Nissan no haya desmentido la versión de Nikkei: “No nos sorprendería nada, aunque mientras hay vida hay esperanza”, mantiene el secretario general de UGT en la Zona Franca, Xavier Hernández. Entre los motivos que abocan a los trabajadores a “prepararse para lo peor” se hallan los datos globales de los últimos años. Nissan cerró 2019 con un beneficio de 2.590 millones de euros, una caída del 57% y su peor resultado desde 2011.