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Entrada a Certio / FOTOMONTAJE DE CG

Certio inyecta 60 millones en la empresa de un imputado por las ITV

Ricard Puignou es la cara visible de un grupo de compañías de inspección de vehículos tras el que anida el financiero Pedro Olabarría

3 min

Pedro Olabarría Delclaux ha vuelto a dar señales de vida. Durante muchos lustros movió sus hilos empresariales entre bambalinas. Luego, muy a pesar suyo, tuvo que dejar el anonimato para lanzarse a la que sin duda es su hazaña más espectacular, la condena y cese de Alfredo Sáenz, el todopoderoso consejero delegado de Banco Santander.

Ahora, su apellido emerge con motivo de una ampliación de capital de 60 millones de euros realizada por Occiland, gestora de estaciones de inspección técnica de vehículos, que gira en la órbita de Certio.

El club del oligopolio

El binomio Certio-Occiland tiene su sede en Sant Cugat del Vallès (Barcelona). Compone, junto con Applus, Itevelesa y Atisae, el selecto club que se reparte el oligopolio de las ITV en Cataluña.

Certio es propiedad de varios accionistas. Entre ellos figura, con el 26%, una misteriosa instrumental holandesa titulada Chebika Holding, que presumiblemente cobija a determinados inversores catalanes reacios a la publicidad y la transparencia.

Otro socio de Certio es Natex, con un 25%. Está relacionado con Enrique Marugán, pugnaz personaje cuyas andanzas por los ámbitos jurisdiccionales darían para escribir un libro. Otro más, con un 11%, es Procaro, de Jacinto Roqueta Casademunt. Por último, también es partícipe, con un 22%, la compañía Laña, regida por Alejandro Olabarría Länz, hijo de Pedro.

Misterios al descubierto

La mentada Occiland es noticia porque acaba de ampliar su capital desde 7,9 millones hasta 67,9 millones. Sus responsables declinaron contestar las reiteradas llamadas de este medio, acerca del origen del magno desdoble y su destino.

¿Quién es el máximo directivo de Occiland? Pues ni más ni menos que Ricard Puignou, imputado en el famoso escándalo de las ITV, que puede dar con los huesos de Oriol Pujol Ferrusola en el trullo. Sobre el propio Puignou, antiguo ejecutivo de Applus, pende una petición de la fiscalía de 12 meses de reclusión por su participación en el enjuague.

Puignou era consejero delegado de Certio. Hace justo un año se vio obligado a dimitir precisamente por su condición de investigado. Ahora reaparece en Occiland, hermana gemela de Certio.

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