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Las autoridades chinas limitan la conexión vía internet con el extranjero, también a las multinacionales, que solo pueden conectar con sus sedes

La censura china a internet perjudica el negocio de las empresas extranjeras

El afán por evitar las críticas al sistema y al Partido Comunista limita el normal funcionamiento de las comunicaciones de las multinacionales instaladas en el país

4 min

Las autoridades chinas aumentan el control sobre el uso de internet —con especial atención a las redes sociales— por parte de las compañías extranjeras. Esta férrea censura podría interrumpir negocios en marcha y hasta poner en peligro secretos comerciales, según denuncia South China Morning Post.

El temor de los empresarios extranjeros se ha visto confirmado cuando la estatal China Telecom envió una carta a los clientes corporativos informándoles que las Redes Privadas Virtuales (VPN en inglés) sólo pueden conectarse a su sede en el extranjero, no desde territorio chino.

Silencio empresarial

Esta represión digital tiene especial incidencia en Pekín donde operan compañías españolas. Aunque ningún portavoz quiere dar la cara por temor a perjudicar el negocio, las fuentes consultadas reconocen que “forma parte de una campaña estatal contra una tecnología que permite a los internautas evadir la censura online”.

Inditex, icono de la presencia española, llegó a China en 2004 con la apertura de una tienda Zara en Hong Kong, seguida por Shanghái en 2006 y Pekín en 2007. 

Las VPN se usan para saltar el sistema de censura de Pekín que bloquea sitios web como Youtube, Twitter, Facebook o WhatsApp. Para evitar la circulación de información, que podría ser crítica para el Partido Comunista, las autoridades chinas redirigen el tráfico de internet a otros lugares. Esta censura podría bloquear el acceso a noticias, redes sociales o servicios empresariales cegados por un gigante firewall o corta fuegos.

Baja la productividad

Las restricciones al acceso a la red en China tienen un impacto negativo sobre las compañías europeas establecidas. Un 26% de ellas reconocen menor productividad en la oficina; un 24% hablan de dificultades en el intercambio de datos y documentos con sus sedes, socios y clientes; y un 23% son incapaces de buscar adecuadamente información y participar en la investigación. Esto se traduce en menores ingresos y beneficios, según una encuesta divulgada por la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China.

A de primeros de año, China Telecom señalaba en un comunicado que “sólo las  VPN aprobadas por las autoridades chinas están permitidas”. Esta política de obstrucción preocupa a los empresarios que temen la filtración de secretos comerciales o información sobre clientes o empleados.

Datos sobre ciudadanos

También les alarma que las autoridades chinas lean sus mensajes privados. La censura que emana desde China Telecom obstaculiza el acceso a información para los negocios.

La represión de VPN coincide con una Ley de Seguridad Cibernética que entró en vigor el pasado 1 de junio y refuerza el control sobre los datos. Limita el uso de tecnología de seguridad extranjera y requiere que las empresas almacenen información sobre ciudadanos chinos dentro del país.

También en WhatsApp

Los usuarios de WhatsApp en China continental detectaron hace una semana que durante un día completo habían tenido problemas para usar la herramienta de mensajería instantánea. Algunos de ellos parecen poder enviar clips de sonido y fotos, después de las interrupciones registradas en el servicio. Un portavoz de Facebook, propietario de WhatsApp, se negó a comentar sobre la interrupción del servicio.

“Sin VPNs para evitar los filtros web, es simplemente imposible hacer negocios bajo las restricciones que se aplican oficialmente”, reconoce el abogado de una multinacional.

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