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Francesc Rubiralta, presidente de Celsa.

Celsa sufre un recorte de las previsiones de negocio en su refinanciación

Los auditores de la banca acreedora recortan el 15% el cálculo de beneficios, pero estiman que mejorará en margen y volúmenes y autorizan ampliar la producción en Francia

Cristina Farrés
4 min

Celsa empieza las vacaciones de verano con un informe agridulce de las previsiones de negocio sobre la mesa. KPMG ha dado el visto bueno al plan de negocio de la siderúrgica por encargo de la banca acreedora en el marco del proceso de refinanciación de sus 2.700 millones de deuda, la principal operación de estas características que se aborda en Cataluña.

Con todo, el auditor de fama internacional ha revisado a la baja el principal punto fuerte de las expectativas de la familia Rubiralta, los dueños de la compañía, para los próximos años. Ha recortado entre el 15% y el 18% la proyección de beneficio bruto (Ebitda), indican fuentes conocedoras de la operación.

Beneficio bruto de 280 millones

El plan de negocio contemplaba ganar antes de impuestos unos 280 millones en 2017 y alcanzar los 450 millones en 2021, una cifra que implicaba pasar página a un momento complejo para la sociedad en que giró 127 millones de Ebitda en 2013, subió a 150 en 2014 y el año pasado se situó en 180.

La previsión para 2016 es alcanzar los 275 millones. El principal problema de la siderúrgica se encuentra en China. Los costes de producción en ese país son imposibles de replicar para el grupo catalán, que acusa a sus rivales del gigante asiático de competencia desleal por incurrir supuestamente en dumping (aplicar precios por debajo del coste) para ganar cuota y ahogar a los rivales.

Mejora de márgenes y volúmenes

KPMG sí que indica que se progresará tanto en márgenes como en volúmenes, una proyección que da aire a la compañía para conseguir mejores condiciones para devolver el pasivo acumulado.

Destaca que los precios actuales están por los suelos y que, a pesar de la supuesta estrategia de los siderúrgicos chinos para copar el sector, no se pueden sostener mucho más.

Autorización para invertir en Francia

En el apartado industrial, el informe del auditor también da el visto bueno a la ampliación del negocio de Celsa en Francia. Los Rubiralta anunciaron en abril que tenían 60 millones preparados para construir una planta de laminación al lado de sus instalaciones del sur del país, cerca del País Vasco.

Iniciaron los trámites técnicos y administrativos para poner en marcha la operación en cuanto la banca acreedora diera el visto bueno, algo que se espera en cuestión de semanas. El grupo constituyó la filial Celsa France en 2007 tras adquirir el grupo gallego Añón, con factorías en la zona.

Plan de negocio hasta 2021

Este proyecto es el más importante del plan de negocio 2016-2021 que presentó en enero a los bancos que se reparten los 2.700 millones de pasivo. Las principales entidades que participan en el pool son Banco Sabadell (360 millones), BBVA (360), Santander (350), Caixabank (300), Bankia (215), Popular (205) y Abanca (140). Entre ellos poseen el 70% de la deuda.

Celsa empezó el proceso de refinanciación con mal pie, ya que la primera auditoría a las cuentas, realizada por EY, advirtió de que no se habían reconocido 840 millones en pérdidas por la forma en que se contabilizaron las inversiones que se realizaron en época de bonanza económica para expandir la actividad en todo el mundo. Tras el visto bueno del plan industrial, la operación prosigue por buen camino.