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Imagen de archivo de un andén del Metro de Barcelona repleto de pasajeros durante la huelga del junio pasado / EFE

CCOO amenaza con ‘romper’ el comité de empresa de Metro de Barcelona

Los seis sindicatos que representan a los trabajadores del suburbano de la capital catalana encallan en la unificación de su acción y pactar la negociación del convenio

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La crisis laboral que se vive, desde hace más de un año, en el Metro de Barcelona --y ha propiciado 13 huelgas del servicio a lo largo de 2016-- ha llevado a que la sección sindical de CCOO dé un golpe sobre la mesa para intentar desbloquear la situación. CGT, UGT, Colectivo del Personal de Trenes (CPTC), Sindicato Unitario (SU) y el Colectivo Independiente de Metro (CIM) disponen hasta el próximo 7 de noviembre para conseguir un mínimo en la gestión de las relaciones laborales, la unidad de acción de un comité de empresa.

Si no lo consiguen, los tres representantes de CCOO darán por roto el órgano de representación laboral y pedirán que la asamblea tome el control de la negociación con TMB. Este jueves, ha tenido lugar el primer encuentro para ello, pero nadie ha cedido un milímetro su posición.

Huelga indefinida con paros de dos horas

Las posiciones están tan enrocadas como quedó patente en la asamblea de trabajadores que se celebró el martes. CGT, el sindicato mayoritario, apostaba por convocar una huelga indefinida con paros de dos horas, pero la mayoría de los empleados lo rechazaron. Triunfó, precisamente, la iniciativa que presentó la sección sindical de CCOO para que los sindicatos cambiaran de tercio en los próximos 15 días.

Tampoco prosperó la iniciativa de renovar la comisión negociadora. Los empleados convinieron que, por mucho que cambiaran las personas que se sentaran con TMB, continuaría el problema de fondo: la divergencia de intereses que se defienden desde las secciones sindicales del Metro.

Meteduras de pata de la dirección de TMB

Los trabajadores lamentan que desde TMB se alimente esta división. Enumeran las meteduras de pata de los representantes del operador desde hace más de un año. Los cambios en la cúpula tras la llegada al Gobierno municipal de Barcelona en Comú no fueron precisamente favorables para las relaciones laborales en el Metro y no se han subsanado.

El primero de ellos, dejar la negociación en manos de una ingeniera sin experiencia en las relaciones laborales que se sentó ante unos sindicalistas con fama de duros en el sector. El paso de los meses, las huelgas en momentos tan delicados para la economía local como el Mobile World Congress, el festival Primavera Sound y el partido Barça-Madrid no han provocado un cambio de estrategia. Lo único que ha evolucionado son las peticiones de los trabajadores y los directivos, sin encontrar nunca un punto en común. 

Oferta de TMB y peticiones de los trabajadores

Ahora, TMB ofrece un incremento de los salarios del 7,2% en cuatro años (entre el 1,7% y el 1,8% anual), pero con una vinculación a la productividad que rechazan los trabajadores. “¿Qué puedo hacer yo para que el Metro tenga más pasajeros si no está en mi mano poner más trenes en circulación?”, lamenta uno de los trabajadores consultados.

También exigen que se paren las externalizaciones de servicios que se han empezado, como el torneado de ruedas --COMSA se llevó la concesión del servicio, que se realiza con material del Metro según fuentes sindicales-- y que Barcelona en Comú retire el recurso que presentó a mediados de septiembre ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para incrementar los servicios mínimos en caso de una nueva huelga.

Esta negociación se produce de forma paralela al intento de unificar la acción sindical en el comité de empresa del Metro. De hecho, también es pasto de la polémica. Las cuatro secciones sindicales del suburbano de Barcelona son incapaces de pactar si se debe acudir o no a los encuentros con la dirección antes de que ellos se pongan de acuerdo.