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Las sucursales de Caixabank acapararán gran parte del ajuste laboral de la entidad / CAIXABANK

Cataluña, la tercera comunidad menos afectada por el ERE de Caixabank

La propuesta inicial de la entidad contempla que el ajuste laboral afectará a menos de un 10% de los empleados de sucursales en la región, frente a nueve autonomías en las que la cifra supera el 20%

7 min

Los trabajadores de Caixabank en Cataluña se encuentran entre los menos afectados, en términos relativos, por la primera propuesta de ajuste laboral que la entidad ha planteado a los sindicatos, que la han recibido con una notable hostilidad. De acuerdo con las cifras que se incluyen en el planteamiento original, el plan afectaría a algo menos de un 9% de los empleados de Caixabank en la comunidad autónoma, en contraste con la mayoría del resto de autonomías, en las que la proporción supera ampliamente el 20%.

Por ahora, la propuesta de la entidad resultante de la absorción de Bankia por parte de Caixabank incluye a 8.293 trabajadores en el ajuste, además del cierre de algo más de 1.500 oficinas. La dirección de la entidad ha concretado por áreas geográficas el impacto referido solo a las sucursales y delegaciones territoriales, pero que constituyen casi el 78% del total.

Euskadi y Navarra, por debajo del 10%

De este modo, el planteamiento inicial permite hacer una primera radiografía del recorte laboral y determinar que los territorios que menos afectados se verían por la reducción de puestos de trabajo serían Euskadi, con un 7,6% del total de la plantilla; Navarra (8,5%) y Cataluña, en tercer lugar, con un 8,9%.

No obstante, cabe tener en cuenta que, en este último caso, el porcentaje se elevará, ya que en las cifras que se han puesto este martes encima de la mesa de negociación por primera vez no se ha concretado por áreas geográficas el número de afectados en el apartado de servicios centrales, en el que las provincias de Madrid y Barcelona serán claramente las más perjudicadas.

Las más impactadas

Eso sí, el punto de partida deja claramente más tocado el empleo de la entidad resultante en la Comunidad de Madrid que, por otro lado, es la que cuenta con un mayor número de empleados del nuevo Caixabank. De acuerdo con la propuesta inicial, un 21% de los trabajadores en esta demarcación se verá afectado por el proceso, más de 12 puntos por encima de Cataluña.

De hecho, hasta en nueve comunidades autónomas la proporción de empleados incluidos en el ajuste se sitúa por encima del 20%. En dos de ellas, incluso por encima del 30%: La Rioja (32,6%) y Región de Murcia (30,3%).

El edificio que albergaba la sede de Bankia de Valencia, ahora con el logo de Caixabank / EP
El edificio que albergaba la sede de Bankia de Valencia, ahora con el logo de Caixabank / EP

La herencia de Bankia

En estos dos territorios, la implantación de la ya extinta Bankia era destacada ya que antiguas cajas de ahorros arraigadas en estas regiones formaban parte del banco absorbido por Caixabank.

En concreto, Caja Rioja fue una de las siete entidades involucradas en la fusión que dio lugar a Bankia, hace algo más de 10 años; por su parte, Caja Murcia era uno de los componentes del denominado Banco Marenostrum (BMN), que fue adquirido por Bankia en 2015.

El caso de Canarias

El contraste más notable se aprecia en el caso de las dos provincias de las Canarias. En conjunto, el ajuste propuesto por Caixabank afecta a un 16% de la plantilla total, pero algo más de 290 de los 312 trabajadores incluidos en el plan se sitúan en la provincia de Las Palmas, donde tenía su sede La Caja de Canarias, que formaba parte de Bankia.

Por el contrario, la tinerfeña Cajacanarias fue uno de los componentes de Banca Cívica, entidad que aglutinaba además a Cajasol, Caja de Burgos y Caja Navarra. Precisamente, la comunidad foral es una de las menos afectadas por el ajuste laboral.

Evitar duplicidades

Circunstancias que no resultan extrañas, toda vez que aquellos procesos de adquisiciones ya llevaron asociados en su día procesos de adaptaciones de plantillas y sucursales con el fin de evitar duplicidades.

Precisamente, este ha sido uno de los argumentos esgrimidos por la dirección de Caixabank para justificar su propuesta inicial en la mesa de negociación. Algo que no ha servido para convencer a los sindicatos que, en términos generales, han recibido de forma hostil el planteamiento.

"Salvaje y vergonzosa"

UGT ha sido uno de los más beligerantes al calificar la propuesta de “salvaje y vergonzosa”. El sindicato se ha visto sorprendido por unas cifras notablemente más elevadas de las que esperaba y que, a su juicio, impiden por su magnitud que Caixabank cumpla con su compromiso de primar la voluntariedad a la hora de determinar las salidas.

“La propuesta de la empresa nos aboca a despidos forzosos”, apuntó la sección sindical de UGT en Caixabank en un duro comunicado en el que, además, apuntó hacia las movilizaciones como posible medida. En la nota, el sindicato también acusó al Gobierno central de ser responsable de este proceso, en referencia a la participación del 16,1% que el Estado mantiene en Caixabank, producto del canje de acciones con las de Bankia para hacer efectiva la fusión.

Logo de Caixabank en la torre KIO, hasta ahora sede de Bankia / EP
Logo de Caixabank en la torre KIO, hasta ahora sede de Bankia / EP

El argumento del Estado

Como adelantó Crónica Global, los representantes de los trabajadores utilizarán este argumento para tratar de sacar partido de él y lograr un acuerdo más beneficioso. “Un Gobierno progresista como el actual no puede avalar el despido de tal cantidad de trabajadores”, insistió el sindicato.

En paralelo, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, lamentó la medida, pero, al mismo tiempo, señaló que el efecto hubiera aún más nocivo para los trabajadores si las entidades prosiguieran cada una por su camino.