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La Fábrica del Sol, en Barcelona, uno de los edificios sostenibles de la ciudad / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Cataluña lidera el ranking español de edificios sostenibles

El diseño de construcciones verdes se asienta en la comunidad catalana con mucha ventaja frente al resto de autonomías

Aleix Mercader
3 min

Cataluña lidera la construcción de edificios sostenibles en España, según datos del Green Building Council España (GBCe). Este organismo independiente lleva desde 2009 auditando la sostenibilidad de las edificaciones españolas mediante la emisión de unos certificados denominados VERDE.

Actualmente, el GBCe ha concedido su aval a 67 edificios, de los cuales 22 se encuentran en Cataluña. Por detrás se posicionan la Comunidad Valenciana (10), la Comunidad de Madrid (9), Castilla y León (6), Asturias (4), Andalucía (3), mientras que el resto de autonomías cierran la lista con solo uno o dos certificados.

Barcelona acumula la mayoría de certificados

Eulàlia Figuerola, arquitecta y delegada del GBCe en Cataluña, señala que en la comunidad “hace años que trabajan varias asesorías dedicadas a la sostenibilidad y existen profesionales con conocimiento de primera mano de lo que se hace en las instituciones europeas”, lo cual ayuda a explicar el impulso que ha tomado este tipo de edificaciones en Cataluña.

Barcelona concentra la gran mayoría de edificios que han pasado el examen del GBCe. De hecho, Figuerola señala la escasa dispersión geográfica de los certificados como una asignatura pendiente. Algunas de las construcciones de la capital que han merecido este reconocimiento son el Centro de Limpieza del Parque Joan Miró, La Fábrica del Sol, el centro tecnológico Leitat o la sede del Banco de Sangre y Tejidos en la Zona Franca.

Un nuevo modelo de arquitectura

La evaluación del GBCe se basa en siete ámbitos distintos que intentan englobar todas las dimensiones de la arquitectura verde. En concreto, esta entidad estudia la relación del edificio con la energía y la atmósfera, la calidad del ambiente inferior, el emplazamiento, el aprovechamiento de recursos naturales, la calidad del diseño, la inclusión socioeconómica y la innovación.

Figuerola comenta que “no se trata de una lista de comprobación tipo check-list, sino que se tienen en cuenta de forma holística todos los aspectos estudiados de un edificio”. Además, se trata de uno de los pocos certificados que integra los rasgos económicos y sociales junto a los medioambientales para garantizar que un edificio es ecosostenible.