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Quim Torra, presidente de la Generalitat de Cataluña / EP

Cataluña dispara la licitación de obra pública hasta mayo pese al Covid-19

Cuatro comunidades autónomas han desafiado a la pandemia al incrementar el volumen de sus licitaciones respecto al pasado año

4 min

La obra pública, especialmente afectada por la pandemia del coronavirus, ha encontrado una suerte de oasis en Cataluña. El Gobierno de la Generalitat está desafiando a la situación de crisis generada por la extensión del virus con un incremento de casi el 20% en el volumen de licitaciones en los cinco primeros meses del año, muy condicionados por el estado de alarma.

Una situación que contrasta de forma notable con la de la Administración Central, que ha reducido de forma drástica la licitación de obra pública hasta mayo. En concreto, el volumen de estas licitaciones ha descendido un 62,9% en el caso de los departamentos dependientes del Gobierno de España.

Estado de alarma

Hasta mayo, el volumen de licitación pública en Cataluña se ha ido hasta los 336 millones de euros, según los datos publicados por Seopan, la patronal de grandes constructoras y concesionarias de infraestructuras. Pero no es la primera vez en este atípico ejercicio que la actividad contratista de la Generalitat llama la atención.

Sin ir más lejos, durante abril el valor de los contratos puestos en marcha por el Gobierno catalán superó los 115 millones de euros, una cifra que triplicaba la registrada por la totalidad de la Administración Central.

El caso de Madrid

Cabe recordar que el mes de abril fue el más severo desde el punto de vista de las restricciones decretadas por el Ejecutivo central para frenar la propagación del coronavirus, toda vez que incluyó la suspensión durante dos semanas de las actividades no esenciales, a través del permiso remunerando recuperable, y que el inicio de la deseslacada ya tuvo lugar a partir de mayo.

Cataluña no es la única comunidad autónoma que ha decidido desafiar al complicado escenario y elevar el volumen de licitaciones. En este capítulo destaca especialmente la Comunidad de Madrid, que ha multiplicado casi por tres esta cifra en los cinco primeros meses del año en comparación con el periodo enero-mayo de 2019.

Galicia, en víspera de elecciones

Igualmente destaca el caso de Galicia, que ha licitado obra pública por valor de algo más de 276 millones de euros, un 61% por encima de la cantidad consignada el pasado año. En mayo, la Xunta de Galicia ha protagonizado un episodio similar al de Cataluña en abril, es decir, ha sido capaz de licitar por sí misma más volumen de obra pública que el conjunto de la Administración Central.

En concreto, la Xunta, a las puertas de las elecciones autonómicas, licitó en mayo obras por valor de 159,6 millones de euros, casi un 25% más que la suma de los departamentos dependientes del Gobierno. Completa el cuarteto Baleares, eso si, con un incremento más moderado, próximo al 3%, en el periodo enero-mayo.

Bajada generalizada

Otro dato que ilustra la arriesgada apuesta estos cuatro gobiernos autonómicos por la licitación pública reside en que la suma de los volúmenes de estas administraciones en los cinco primeros meses del año supera la registrada por el Gobierno central.

En general, la crisis del coronavirus ha frenado en mayor medida la actividad contratista de la Administración central que la de las autonómicas y locales. El citado desplome de casi el 63% registrado por el Gobierno entre enero y mayo contrasta con el descenso más moderado del 17,5% de las comunidades autónomas y el del 35,8% de ayuntamientos, diputaciones y cabildos.