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Calota Pi, presidenta de HolaLuz y empresaria del año en el sector de las pymes por la Asociación Española de Directivos / CG

Carlota Pi (HolaLuz): “Cada vez hay más gente con energía verde porque es más barata”

La presidenta de la suministradora de energía renovable asegura que la aceptación es cada vez mayor y propicia 300 altas de suministro diarias

08.07.2018 00:00 h.
9 min

Carlota Pi es la presidente y una de las fundadoras de la comercializadora HolaLuz, cuya principal particularidad es que sus fuentes son exclusivamente de energías renovables. Acaba de ser distinguida con el premio de la Asociación Española de Directivos (AED) como la principal ejecutiva de una pyme del país, una galardón de nueva creación.

Pregunta - ¿Cómo ha sido recibir este reconocimiento?

Respuesta - Estamos muy contentos. Llevamos siete años y medio de trabajo muy duro para intentar conectar a las personas a la energía verde desde nuestros valores, con el centro puesto en dar un buen trato a las personas. Todo el mundo nos dijo que era una locura en un sector con una competencia tan poderosa. Pero pensamos que sí era posible.

P: ¿Ha sido complicado luchar contra sus competidores?

R: No nos relacionamos demasiado con la competencia, nos centramos en nuestro plan. Nunca pensamos ni generamos ningún producto con el foco puesto en qué harán otras energéticas o hacia dónde avanzará la regulación.

- Pero imagino que estarán contentos con el cambio de Gobierno y sus anuncios iniciales en materia energética.

- Estamos ilusionados. Para nuestra actividad en si no cambia nada, ya que el llamado impuesto al sol no se aplica en instalaciones de menos de 10 kilovatios, que son las que instalamos. Pero sí implica un cambio en la concepción de las personas.

- ¿Por qué?

- Lo peor que ha pasado en política energética en los últimos 15 años no han sido ni las tarifas retroactivas ni la pérdida de renovables. Ha sido hacer creer a la gente que la energía verde es cara, un lujo que no nos podemos permitir cuando con la tecnología posibilita lo contrario.

- ¿Considera que ahora la gente lo percibe de este modo?

- Vivir y hacer actos de compra en línea con tus valores ya no es una cuestión de nicho, es una tendencia de masas y es económica. Es posible comprar, por ejemplo, camisetas de algodón ecológico por 10 euros, no es una cosa de pijos o hippies o sólo para los bebés. Lo mismo ocurre con la energía.

- ¿Qué ha implicado ganar el servicio energético del Ayuntamiento de Madrid?

- Es muy importante para nosotros, aunque no por los 1.000 contratos que nos entran. Cerramos unas 300 altas diarias, por lo que sería el trabajo de tres días. Se trata de ganar el concurso del Ayuntamiento más grande de España y nos hemos impuesto por una cuestión de precio. Que el Gobierno se haya empeñado en que sólo se podían presentar compañías 100% renovables es muy destacable. Es la materialización de que la energía verde es económica y se puede usar con la óptica del ahorro. Cada vez hay más gente con energía verde porque es más barata.

- En Barcelona se intentó hacer lo mismo, pero finalmente se ha optado por la valorización energética. ¿Se puede considerar otro tipo de energía verde?

- En puridad, no. Pero sí resuelve dos problemas importantes, la producción de energía y la gestión de los residuos. En lugar de enterrarlos, ponerlos en un vertedero o tirarlos al mar, cosas que contaminan, se queman y se obtiene un producto necesario para la vida humana. Algo parecido a lo que ocurre en las plantas de biogás con el estiércol de los animales, por ejemplo. Es mucho mejor que quemar gas natural en una central de ciclo combinado.

- La compañía nació como una start-up, ¿os imaginabais llegar hasta donde estáis ahora?

- Sí, y más lejos. Lo que nunca nos pensamos era disponer de unas oficinas como las actuales [en el frente marítimo de Barcelona], con 168 trabajadores y 150.000 clientes. Sabíamos dónde queríamos llegar, pero no el cómo.

- ¿Y dónde queréis llegar?

- A cuatro años vista, al millón de clientes tanto en la parte de consumidores como los de prosumidores, la gente que se autoproduce su electricidad, la puede almacenar y la podemos intercambiar con otros clientes.

- En este campo, HolaLuz ha conseguido la comercialización en España de las baterías Tesla.

- Igual que el premio de AED, que entidades con este peso nos elijan es una forma de validar que vamos por el buen camino. Tesla entrega las baterías con cuentagotas y ahora existe un interés muy bestia en la autoproducción y el autoconsumo. Atendemos muchas peticiones y si se puede instalar una batería de Tesla perfecto, pero si se implementa igual con otro modelo.

- ¿Tenéis clientes en todo el país?

- En todos los códigos postales, cosa que nos hace una ilusión brutal. Hay sitios en los que sólo tenemos a un cliente, le llamamos local hero.

- ¿Estar en Barcelona os ha pesado en el contexto político actual?

- A nosotros, no. Somos catalanes, una compañía catalana que trabaja para cambiar el mundo. Nunca lo hemos escondido ni hacemos bandera de ello porque no es lo que sabemos hacer mejor. Nuestro trabajo es el de conectar a la gente a la energía verde con ahorro y poniendo a las personas en el centro. Si alguien no nos quiere comprar por ser catalanes o sólo nos compra por serlo, ¡qué motivo más pobre! Repito, no es lo que hacemos mejor.

- ¿Y qué suma estar físicamente en la capital catalana?

- Ahora mismo es un hub de tecnología muy potente del sur de Europa. Compañías tecnológicas de muy alto nivel como Numer 26, Amazon o Chartboost han aterrizado aquí. HolaLuz tiene un equipo tech muy importante y en nuestro modelo de negocio estamos muy apalancados. Hay una comunidad muy grande y la marca Barcelona ayuda mucho a ello.

- ¿Ha influido el sector público en crear esta comunidad?

- Nunca hemos esperado que exista un contexto político mejor o peor, ocurre así con la tecnología y con cualquier otra empresa. Si el entorno es más favorable, mejor, pero si no se debe seguir adelante. Ningún emprendedor espera las ayudas de la Administración. Tiene una idea y la ejecuta.

- ¿En HolaLuz facturáis 150 millones, aún sois emprendedores?

- Por supuesto. Estamos en la fase de scaling, pero nosotros trabajamos mucho por tener esta mentalidad.

- ¿Y empresarios?

- Mi padre y mi madre ambos son emprendedores, mi padre es abogado y mi madre emprendedora social. Antes no se usaba esta denominación y siempre han dicho que son “empresarios”. Para mi han sido los role model. Si me llaman empresaria, me parece perfecto.

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