Imagen de archivo de un vehículo en pleno proceso de valoración de las emisiones, cuyo CO2 se deberá rebajar en los próximos años / EFE

Imagen de archivo de un vehículo en pleno proceso de valoración de las emisiones, cuyo CO2 se deberá rebajar en los próximos años / EFE

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WLTP: las siglas de emisiones que afectan al impuesto de matriculación

La Comisión Europea activa a partir de septiembre un nuevo sistema de medición más estricto que reconoce a los vehículos que contaminan más

22 julio, 2018 00:00

La Comisión Europea activará el próximo 1 de septiembre un nuevo sistema de homologación de las emisiones de los vehículos. Tras un año de transición, obligará a todos los nuevos coches que se matriculen a pasar un examen sobre la contaminación que emite en condiciones más parecidas a la conducción real. Tal y como explica la portavoz de Anfac, Noemí Navas, este test intenta emular en un laboratorio los efectos de las “aceleraciones o desaceleraciones que, por ejemplo, se dan en un atasco”.

Este nuevo entorno, los llamados test WLTP por sus siglas en inglés, implicará un cambio destacado respecto a las homologaciones vigentes hasta la fecha, los ensayos NEDC. El sector calcula que el promedio de las emisiones subirá un 20%. Ello tendrá efectos en el bolsillo del consumidor. Tal y como advierte la patronal, la mayoría de estados miembros de la UE aplican impuestos basados en las emisiones de CO2 en la matriculación.

Más emisiones

Hasta la fecha, el baremo que se ha usado en el país era sencillo. Cuanto más emite, más debía aportar a las arcas públicas al devengar la tasa. Esto se mantendrá, pero con los nuevos sistemas de homologación habrá incremento de emisiones.

Es decir, un mismo modelo con idénticas características que se haya matriculado en agosto o en septiembre del año en curso pagará un gravamen de matriculación distinto. El que haya sido homologado con el WLTP deberá hacer frente a un mayor coste porque, sobre el papel, su vehículo contaminará más.

Cambio normativo

Anfac ya se ha opuesto a esta medida. Navas indica que se debería aprovechar el cambio “ya no solo en el WLTP, también en las políticas de movilidad de las ciudades para pensar en una fiscalidad que recoja todos estos conceptos medioambientales”. La patronal reivindica que los impuestos a los propietarios de un vehículo tengan en cuenta "el impacto del uso y no de la compra o la matriculación".

La asociación de fabricantes advierte de la incongruencia que resulta de reivindicar una fiscalidad más verde con una tasa a la matriculación y no a las emisiones reales. Recuerda que los criterios que se apuntan desde Bruselas ya van en este sentido, por lo que esperan que el Gobierno también promueva una modificación en breve.

Homologación en carretera

Especialmente porque la Comisión ya trabaja en dar forma al sistema de homologación que sustituirá el WLTP. Los futuros test medirán, directamente, la conducción real y no analizarán solo la cantidad de CO2 que emiten los vehículos, también se valorará otras partículas contaminantes como el NOx, cuestión que afectará de forma especial a los motores diésel.

De hecho, los cambios en las homologaciones ambientales se iniciaron con el escándalo relacionado con este tipo de tecnología, el llamado caso diéselgate. La manipulación de las emisiones por parte de Volkswagen unido a la mayor sensibilidad ecológica de la población ante los problemas de contaminación de las grandes ciudades (y sus efectos sobre la salud pública) han llevado al escenario actual.

Repunte en las matriculaciones

Las marcas se han preparado desde hace un año para la entrada en vigor del WLTP. Ello ha implicado un desembolso destacado en reevaluar todos los modelos que estaban a la venta y que después de las vacaciones de verano se matricularán con el nuevo sistema.

Todos los ojos están pendientes de los resultados de venta de julio y agosto, la radiografía sectorial que cada mes publican Anfac, Faconauto (concesionarios) y Ganvam (Vendedores). Se espera un repunte en estos dos meses para eludir los impactos impositivos del nuevo sistema.

Por el momento, las entregas de turismos y todoterrenos repuntaron un 8% en junio hasta las 142.376 unidades. Una cifra que implica que las matriculaciones de vehículos en España hayan crecido el 10,1% en el primer semestre del año. Hay 734.649 unidades nuevas en las carreteras del país.