Los firmantes originales del Manifiesto de El Far, un documento a favor de las tesis independentistas que se firmó en 2015 / CG

Los firmantes originales del Manifiesto de El Far, un documento a favor de las tesis independentistas que se firmó en 2015 / CG

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Las Cámaras de Comercio catalanas se resisten a la presión independentista

La negativa de las organizaciones territoriales de repetir la fotografía del Manifiesto de El Far frustra las pretensiones de FemCat

25 septiembre, 2017 00:00

Las cámaras de comercio catalanas se han resistido a las presiones que les han llegado desde los sectores independentistas para repetir una fotografía como la del Manifiesto de El Far que se tomó en 2015. FemCat, la patronal más próxima al ideario del Gobierno catalán, se movilizó a partir de la macrooperación policial del miércoles para intentar conseguir otra imagen de unidad de las organizaciones empresariales territoriales a favor del procés.

Los miembros de la entidad se pusieron en contacto con los 13 responsables de las organizaciones de dinamización empresarial presentes en el territorio catalán para solicitar la unidad en un momento “excepcional”. Fueron los primeros a los que se dirigieron por su importancia territorial, infieren los interlocutores de las cámaras. Pero todas se han puesto de perfil y, finalmente, FemCat ha enterrado la iniciativa.

Manifiesto de FemCat

La organización liderada por Pau Relat, consejero delegado de Mat Investment Holding, no ha conseguido ir más allá de la publicación de un manifiesto en el que reiteraban el apoyo al derecho a decidir y reivindicaban que el “Parlament es la institución democrática donde se manifiesta la voluntad popular del país”.

Se ha intentado ganar a los territorios para intentar demostrar, además, que existen discrepancias sobre la cuestión catalana entre la organización de la capital catalana y las que están representando el tejido económico de localidades más pequeñas. Lo mismo que ocurrió en el manifiesto original.

Falta de seguridad jurídica

Pero es precisamente el escenario actual el que ha justificado la negativa de las cámaras a apoyar la iniciativa. El empresariado muestra su inquietud por las incógnitas sobre el desenlace del enfrentamiento entre el Gobierno catalán y el central y por la falta de seguridad jurídica que se desprende del procés.

Esta cuestión que preocupa desde las sesiones de desconexión en el Parlament y que no ha mejorado tras una semana en la que la tensión del conflicto ha incrementado. El diálogo es la gran petición de las organizaciones de dinamización empresarial local.

Sus representantes recuerdan la máxima de que el “dinero es miedica” y que, sin la estabilidad necesaria, la evolución de sus respectivos negocios será compleja, pero también hablan del impacto social que ha tenido el macrodispositivo del pasado miércoles. Pero consideran que la solución pasa por una negociación bilateral, por lo que no es oportuno que se posicionen a un lado u otro del tablero de damas en el que se ha convertido el conflicto catalán.