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Miquel Valls (c), presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona con el resto de la cúpula de la organización de dinamización empresarial / CG

La Cámara de Comercio denuncia que los programas del 21D dan la espalda a la economía

Lamenta que los partidos políticos no sean propositivos ante cuestiones como la elevada tasa de paro o la expansión de infraestructuras que permitan la digitalización a todas las empresas

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La Cámara de Comercio de Barcelona ha denunciado este miércoles que en lo que llevamos de campaña electoral los partidos han dado la espalda a cuestiones económicas. “Echamos de menos en los programas electorales el énfasis sobre las problemáticas reales que importan a la ciudadanía”, ha manifestado el líder de la organización de dinamización empresarial, Miquel Valls.

Propuestas, por ejemplo, sobre cómo atajar la elevada tasa de paro de Cataluña que debería “avanzar hacia los estándares internacionales”, según la institución. Es decir, acercarse a una desocupación al entorno del 7% frente al 12,5% que se registró en la última Encuesta de Población Activa (EPA).

Redes para la industria 4.0

Otras cuestiones que pone sobre la mesa es el impulso a la recuperación económica y resolver los frenos al proceso de digitalización industrial. En este sentido, Valls reclama un plan para expandir las “infraestructuras digitales básicas” que permitan la “digitalización de todas las empresas y no sólo las más grandes”.

Denuncia el freno a la competitividad que supone que en algunos polígonos industriales catalanes aún no haya llegado la banda ancha de Internet, cuestión básica para avanzar hacia la industria 4.0 que tanto se reivindica como palanca de crecimiento futuro.

Gobierno estable

“Estas son las asignaturas que ponemos al nuevo gobierno catalán, además de incidir en las políticas de promoción a la internacionalización”, ha añadido el empresario.

Exige, asimismo, la conformación rápida de un Ejecutivo tras las elecciones del próximo 21 de diciembre. Alerta de los riesgos que supondría para la economía catalana un liderazgo débil sin capacidad de impulsar políticas. “Debemos buscar una gobernabilidad estable en Cataluña para cuatro años, que es lo que debe durar una legislatura”, ha añadido.

Previsibilidad para captar inversiones

Plantea como una necesidad que se ofrezca la estabilidad necesaria a la economía para desbloquear las inversiones y grandes decisiones de consumo que se han frenado en la última mitad del ejercicio. Indica que las operaciones empresariales han bajado del 3,7% al 3% y que las compras del 2,6% al 2,3%.

Si el conflicto político de Cataluña entra en “vías de resolución” tras las elecciones, la Cámara estima un “impacto positivo inmediato en el marco macroeconómico”. El segundo escenario que contempla, el más pesimista, apunta a que se prolongue el procés y la incertidumbre asociada. Hecho que propiciaría “revisar significativamente a la baja las previsiones para 2018”.

Valls apunta incluso a un impacto sobre las “condiciones financieras y crediticias” en uno de los momentos de mayor liquidez en los mercados internacionales.

Recorte de la estimación financiera

La Cámara de Comercio de Barcelona avisa de que fiscalizará la evolución económica de las próximas semanas, especialmente tras la celebración del 21D.

Espera que el crecimiento del PIB español acabe el ejercicio al entorno del 3,3% o el 3,4% y que el catalán se quede en el 3,1% o el 3% en la estimación más pesimista. Un rebaja de las previsiones que aún sitúan tanto a España como a Cataluña en la cabeza de la Unión Europea, una cuestión que para Valls justifica que se aparquen los alarmismos. “Es un crecimiento sólido y contundente”, ha sentenciado.