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Urbano Caballo, presidente de la Caja Rural de Extremadura, junto a una de las oficinas de la cooperativa de crédito / FOTOMONTAJE DE CG

El presidente de Caja Rural de Extremadura reestructura sus deudas con la entidad

Urbano Caballo consigue más tiempo para devolver los créditos personales con la cooperativa, lo que ha provocado las críticas internas de la entidad

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La actual dirección de Caja Rural de Extremadura está de nuevo en el foco de las críticas por su gestión, que ha sido tildada de “caciquil” dentro de la cooperativa de crédito. El presidente de la institución, Urbano Caballo, ha reestructurado los préstamos personales que tiene contraídos con la entidad, según fuentes conocedoras del proceso.

El hecho que ha enervado más a la organización es que para este proceso habría elegido a una persona que él mismo contrató para trabajar en la entidad. Cuestión que, como mínimo, sería cuestionable por las formas, destacan los mismos interlocutores.

Dietas del consejo rector

Se le critica que haya emprendido un proceso que sería contrario a una de sus principales obligaciones como máximo representante de la cooperativa de crédito que sería, precisamente, la de intentar recuperar los préstamos concedidos entre los asociados en el plazo establecido. Así se ha hecho hasta la fecha, añaden las fuentes consultadas, por lo que la reestructuración de la deuda de Caballo resulta una de las pocas excepciones que se han dado en la entidad.

En estos casos se estudian de forma muy detallada los motivos que justificarían la medida y qué ha llevado a la insolvencia temporal del deudor, además de diseñar un nuevo plan que facilite el reintegro en la medida en que sea posible. Un extremo que también se cuestiona en este caso. Se recuerda que el presidente percibe, como mínimo, la mayor parte de las dietas destinadas al consejo rector de Caja Rural de Extremadura.

Solidez económica de la cooperativa

Los portavoces de la cooperativa de crédito remarcan la solvencia financiera de la institución. Recuerdan que en abril de 2014 recibió el “apoyo financiero de la Asociación Española de Cajas Rurales (AECR), con motivo de la salida de un proceso de integración en forma de Sistema Institucional de Protección (SIP)”. Es decir, la ruptura con el Grupo Cooperativo Ibérico.

Remarcan que la buena marcha de la organización permitiría devolver la totalidad de esta ayuda si le fuera requerido. Su obligación será la de devengarla de forma escalonada a partir del ejercicio en curso. 

Críticas a la gestión

La cúpula de Caja Rural de Extremadura está siendo cuestionada desde hace meses. Urbano se presentará ante la asamblea general ordinaria convocada para el 2 de diciembre con una nueva polémica en su gestión, que se sumará a la criticada elección de José María Portillo como director general de la entidad. Ya fue contestada en la anterior reunión del órgano directivo, un encuentro convulso que se prevé que tendrá continuidad.