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Isidro Fainé, presidente de Caixabank.

Caixabank mantiene un año más su plan de prejubilaciones ‘doradas’

La entidad asegura el 75% del salario y los complementos para los trabajadores de 58 años o más que quieran salir de la entidad de forma voluntaria

Redacción
3 min

Caixabank y los sindicatos han firmado la renovación anual del plan de prejubilaciones doradas que se puso en marcha para reestructurar la plantilla de forma no traumática tras la reestructuración financiera en España. La negociación de este año ha propiciado que la cúpula del banco, encabezada por Isidro Fainé, diera su brazo a torcer y aceptar mantener las condiciones de salida de los trabajadores de 58 años o más que se apunten de forma voluntaria a la medida.

Se podrán acoger 484 personas nacidas antes del 1 de enero de 1959. Caixabank se compromete a mantener el 75% del salario bruto anual --la intención inicial era rebajar la retribución hasta el 70%-- hasta que sea efectiva la jubuilación, con 63 o 64 años; la revalorización del 1% anual y mantener las aportaciones al plan de pensiones y financiar el convenio especial vigente con la Seguridad Social.

Demanda del 80%

La dirección del banco explicó que no había presupuesto para ampliar estas medidas dos generaciones, otra de las peticiones sindicales con el objetivo de renovar la plantilla. Fuentes sindicales explican que la presión de los últimos años en las oficinas propicia que los trabajadores pidan de forma recurrente poder beneficiarse del plan de prejubilación.

La adhesión cada año alcanza el 80%, algo que se prevé repetir en el ejercicio en curso. Ahora, los empleados afectados por el plan cuentan de varias semanas para notificar a Caixabank si se apuntan o no al plan. La salida se hace efectiva tras cobrar la nómina de junio.

Política a medio plazo

CCOO y UGT se muestran optimistas en que la política de prejubilaciones se mantendrá en el banco catalán a medio plazo. Las condiciones que ofrecen son muy ventajosas respecto a otras prejubilaciones del sector y están directamente a años luz de las que se aprueban en empresas con problemas económicos. Además, ha implicado el fichaje de unos 1.000 empleados desde julio de 2014 para cubrir las plazas vacantes.

Por otro lado, el comité de empresa usó la negociación para arrancar un compromiso de la cúpula del banco de que no se recortará la red de oficinas. “Nos han dicho que el modelo actual es compatible con la digitalización y que se mantiene la política de evitar la exclusión financiera territorial”, indican desde CCOO.

Caixabank se distancia de este modo de la política aplicada por otros bancos del país.