Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Caixabank (izq.), y Gonzalo Gortázar, consejero delegado, en la reciente convención de directivos / EP

Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Caixabank (izq.), y Gonzalo Gortázar, consejero delegado, en la reciente convención de directivos / EP

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Caixabank carga de razones al Estado para quedarse sin fecha de salida

Desde que se conocieron las negociaciones de la fusión con Bankia, la participación pública se ha revalorizado un 107% y el nuevo plan estratégico apuntala la tendencia alcista

22 mayo, 2022 00:00

“De lo que estoy seguro es de que Caixabank irá mejor en bolsa que el resto de bancos”. Fue una de las frases más llamativas pronunciadas por el presidente del banco, José Ignacio Goirigolzarri, en la presentación del primer plan estratégico de la entidad tras la fusión con Bankia. Curtido en mil batallas y con una amplia experiencia de tener al FROB en el capital, el banquero vasco tuvo muy claro a quién iba dirigido ese mensaje tan optimista, que no era otro que al mismísimo Estado

Un año antes de que finalice el plan, los responsables de las arcas públicas deberá tomar una decisión al respecto de su participación, toda vez que vence la prórroga acordada en 2021 acerca del compromiso de salida adoptado en su día, tras el rescate público a Bankia. Pero, precisamente, es la hoja de ruta diseñada por Caixabank para los próximos tres años la que está llamada a atar al Estado a la entidad por largo tiempo, dada la inmejorable acogida que ha tenido en bolsa.

Un 110% más 

Y es precisamente el rendimiento del valor en el parquet el principal motivo por el que el Gobierno ni ha llegado a plantarse algo parecido a la venta de un paquete de títulos. Desde que las entidades confirmaron oficialmente que mantenían negociaciones para una integración, la participación de los socios de Bankia que acudieron al canje, incluido naturalmente el FROB, se ha revalorizado algo más de un 110%.

Pero a juzgar por la respuesta del mercado al plan estratégico, la cifra se podría quedar pequeña en breve. En las sesiones posteriores a su publicación, Caixabank se ha apuntado avances adicionales superiores al 9%. Los inversores se han visto positivamente sorprendidos por los objetivos de generación de capital, tanto para remunerar al accionista como para asegurar el colchón de solvencia respecto a los requisitos de los reguladores, y por lo ambicioso del programa de recompra de acciones.

Un debate abierto 

Un plan que, además,se ha visto avalado por la agencia Standard & Poor’s, que lo considera creíble y realizable. El contenido del plan, la rentabilidad registrada hasta ahora y el pronóstico del presidente del banco constituyen toda una invitación al Estado para permanecer en el capital sin fecha de salida. 

Una cuestión nada baladí a juzgar por las no menos de cinco preguntas que la prensa hizo acerca del futuro en el banco de este socio que, a la ya de por sí particularidad que posee por su propia naturaleza, añade el hecho de contar con una teórica fecha de caducidad para vender la participación de algo más del 16% que ostenta. En todos los casos, Goirigolzarri remitió la eventual respuesta al FROB. “Nunca vamos a decirle a un accionista lo que tiene que hacer, y aún menos si se trata del Estado”.

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, valora la revisión al alza del PIB / EP

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, valora la revisión al alza del PIB / EP

Pero lo cierto es que desde que se anunciara la fusión con Bankia, el Gobierno ha manifestado en repetidas ocasiones, tanto en público como en privado, que no cuenta con planes específicos para abandonar el capital de Caixabank.

En principio, el espíritu del esquema adoptado en su día para articular el rescate público a Bankia contemplaba la idea de que el Estado recuperara los cerca de 24.000 millones de euros inyectados a la entidad a través de los dividendos y la progresiva colocación de títulos en el mercado.

Una recuperación quimérica

Sin embargo, el paso del tiempo ha hecho que todos los actores sobre la escena se topen con una realidad que apunta a que el objetivo es poco menos que quimérico. En su día, el FROB ingresó algo más de 3.000 millones de euros tras la venta de sendos paquetes del 7% de Bankia. 

Incluso con la suma de los dividendos recibidos hasta la fecha y los futuros que percibirá hasta 2024, de acuerdo con el plan, aún restará una cifra próxima a los 18.000 millones de euros por devolver.

Cuadruplicar precios 

A efectos bursátiles, Caixabank debería multiplicar casi por cuatro el precio de sus acciones y alcanzar una capitalización próxima a 90.000 millones de euros para que el Estado pudiera alcanzar el objetivo.

En los días posteriores a la presentación del plan, la acción de Caixabank cotiza en el entono de 3,15 euros; debería hacerlo notablemente por encima de 11 euros para hacer factible el objetivo de devolver las ayudas a través de la enajenación de los títulos.

En positivo a corto y medio plazo

“Difícilmente se va a llegar a las cifras requeridas, incluso a largo plazo, y tanto al ala económica del Gobierno como Caixabank son conscientes de ello; la decisión más adecuada sería permanecer en el capital. No deja de ser un activo público cotizado más, como la participación mayoritaria en Aena o las que aún ostenta en los operadores de transporte energético Red Eléctrica y Enagás”, señalan desde una firma de análisis.

Caixabank ha demostrado ser un valor estable tanto a corto como a medio plazo. Se trata de uno de los dos únicos título del Ibex 35 que presenta un balance positivo tanto en lo que va de año como en los últimos doce meses y en el horizonte de tres años. El otro es la empresa de energías renovables Solaria.