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Chantal Camps de Gispert, fundador y CEO de Goodafter, en uno de los almacenes del supermercado 'online' / GOODAFTER

¿Caducan todos los productos del supermercado?

Goodafter vende los artículos que los proveedores no pueden colocar por estar demasiado cercanos a su fecha de consumo preferente

3 min

No todos los productos tienen fecha de caducidad; algunos, cuentan con una de consumo preferente. La primera se suele aplicar a los frescos, mientras que los demás se incluyen en el segundo tipo. La ley obliga a señalar una fecha recomendada, aunque el producto continúe en buen estado una vez superada. En estos casos, los artículos ya no pueden venderse en los supermercados habituales.

Otros, sin embargo, aprovechan lo que los proveedores no pueden colocar, lo compran y lo venden más barato. Es el caso de Goodafter, un supermercado online que vende solo productos que no son frescos y, por tanto, no tiene fecha de caducidad sino de consumo preferente.

Ya sea porque el envase está obsoleto (al pertenecer a un lote de Navidad, por ejemplo), o porque está a punto de superar –o lo ha hecho ya-- el consumo preferente, “los proveedores tirarían la comida a la basura, así que nosotros la compramos a precios entre el 30% y el 70% más bajos”, explica Chantal Camps de Gispert, fundadora y directora ejecutiva de la compañía.

Contra el desperdicio

Esta diferencia de precio se ve reflejada en el coste para el cliente, que siempre conoce los motivos por el que se aplica la rebaja. El ahorro es una de las misiones de Goodafter. Luchar contra el desperdicio de la comida, otro. En España se desaprovechan casi 1.326 millones de kilos de alimentos, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Esto significa que cada español gasta unos 68 euros al año en comida que tira a la basura, más de 272 para una familia de cuatro personas. “Hay mucho desconocimiento entorno a lo que significa fecha de consumo preferente; la gente piensa que quiere decir que caduca, pero queremos difundir el mensaje de que no es así”, indica Camps. Éste es su tercer objetivo.

Primeras marcas

Pero no todo el desperdicio se hace en los hogares. En el proceso de producción, envasado y distribución también se produce. Es por esta razón que a las marcas también les interesa el negocio: colocar los productos que no se pueden aprovechar para los supermercados. De momento estos son los proveedores, las marcas y sus representantes.

“Una de las condiciones que nos impusimos al empezar con el proyecto fue trabajar con marcas conocidas porque Goodafter todavía no lo es”, dice Camps. Es el resultado de la aportación económica de cuatro inversores. Lo lanzaron a finales de febrero y, de momento, se muestran satisfechos con la difusión que han tenido.