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Recreación de una simulación en la que se puede ver un buque autónomo / Fraunhofer CML

Llega el Tesla del transporte marítimo

El buque autónomo se perfila como la alternativa sostenible al negocio tradicional

3 min

El proyecto Munin, financiado por la UE, ha demostrado que los buques no tripulados (UMV) son una alternativa sostenible al transporte marítimo tradicional.

Tras varias pruebas en el mar de Noruega y varias simulaciones para sistemas de navegación autónomos, el equipo del proyecto Munin estima que el transporte autónomo podría ahorrar, al menos, un 10% en costes de combustible, beneficios que deberían sumarse a los medioambientales.

“Los buques autónomos prometen muchos beneficios”, señala Claudia Bosse de Fraunhofer Center für Maritime Logistik und Dienstleistungen. “Esperamos que en los próximos años aporte más seguridad ya que la mayoría de los accidentes en transporte marítimo son causados por algún error humano”.

“Por el momento, estas soluciones se implementaran en paralelo con la tripulación”, asegura Bosse a Crónica Global, tras haber detectado cierta preocupación por la posible pérdida de empleo por parte de algunos tripulantes.  

“Faltan muchos años de investigador todavía para que los buques puedan viajar solos sin ningún control y sin tripulantes”, detalla. “Cuando ésto se dé, los trabajos evolucionarán hacia un trabajo más cualificado aunque… ¡es muy complicado predecir el futuro!”.

¿Cómo funciona?

Fraunhofer CML desarrolla tecnología y soluciones relacionadas con el transporte marítimo. “El proyecto cuenta con unos dispositivos, que han sido creados para detectar objetos en la superficie y también con un sistema digital de navegación”.

“Al final, son algoritmos que conducen y trazan la ruta para los buques detectando si otros barcos se cruzan en algún momento” y añade “se pueden y deben monitorizar y controlar desde cualquier punto”.

No todo es positivo

A pesar de los aspectos positivos de trabajar con un buque autónomo, desde Fraunhofer aseguran que hay algunos factores de diseño en punto crítico. El principal es el del control remoto, ya que requiere mucha tecnología avanzada, y todavía no sale rentable. Además, debe monitorizarse y controlar por parte del equipo desde un centro de comandos.

Por otro lado, el espacio dedicado a la tripulación deberá reconstruirse y emplearse en otras necesidades como la de reducir costes y el consumo de energía.