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El presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Bonet, que ha pedido que se vacune rápido para salvar la temporada de verano / EFE

Bonet: “Tenemos que presionar para que se vacune rápido y tengamos un verano bueno”

El presidente de la Cámara de Comercio de España lamenta la "descoordinación" entre administraciones y reclama la colaboración público-privada

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El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha reclamado celeridad a las administraciones públicas en la vacunación contra el Covid-19 para que 2021 sea el año de la recuperación de la economía y no “un tiempo de convalecencia”. “Tenemos que presionar para que se vacune rápido y tengamos un verano bueno y no desastroso”, ha manifestado.

En un desayuno informativo organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), Bonet ha instado a Gobierno y autonomías a “hacer lo posible para que se vacune al 70% de la población antes de verano”. Con todo, el líder de la Cámara ha lamentado que la gestión política “no siempre ha sido óptima” durante la pandemia y se ha producido “descoordinación y falta de unidad de acción”.

Colaboración público-privada

La receta de Bonet para apuntalar la recuperación pasa por la colaboración público-privada y el refuerzo del emprendimiento. Así, el presidente de la Cámara ha apostado por canalizar los fondos europeos en tres pilares: digitalización, sostenibilidad y formación, así como la internacionalización de las empresas españoles, especialmente las pymes.

“Vienen meses muy muy difíciles y el Estado, con la Unión Europea detrás, tiene que seguir apoyando al tejido empresarial”. De hecho, Bonet ha alertado de que, según datos del INE, ya han sido 200.000 empresas las que han desaparecido a consecuencia de la crisis del coronavirus, y “muchas otras están pendientes de un hilo”.

Ayudas a los hoteleros

El presidente de la Cámara también ha exigido ayudas directas al sector hotelero para mantener la posición de liderazgo tras la pandemia. “El turismo es un sector estratégico que arrastra a toda una cadena de valor que llega muy lejos. No solo a la hostelería, el comercio o los taxis y aviones. Llega al textil y al agroalimentario”, ha detallado Bonet, que ha puesto como ejemplo el caso de Barcelona, “estructurada en función del turismo extranjero”, y ha cuestionado si los “partidarios de la turismofobia se habrán dado cuenta de que andaban equivocados”.