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El inglés Richard Golding, presidente no ejecutivo de Dia y Parques Reunidos, durante su época de CEO en la multinacional de parques de ocio entre 2003 y 2014

El bodeguero que preside Dia, enfrentado a Fridman y con una inversión ruinosa

El inglés Richard Golding, que también dirige Parques Reunidos de manera interina, acumula minusvalías latentes de 3,6 millones en el grupo de supermercados, el 89% de lo invertido

03.01.2019 00:00 h.
6 min

A punto de cumplir 70 años, el británico Richard Golding no da abasto. Le da tiempo para todo. Dirige, de manera interina, dos empresas cotizadas (Dia y Parques Reunidos), ejerce de consultor en varias sociedades y fondos de inversión y trata de sacar adelante la niña de sus ojos, la bodega Tesalia en su finca de la localidad gaditana de Arcos de la Frontera, en plena sierra de Grazalema.

En el caso del grupo de supermercados Dia, el directivo inglés se ha visto metido de lleno en la crisis acaecida en el seno del consejo de administración del grupo de distribución, a causa de las divergencias surgidas entre los antiguos consejeros y los hombres de Fridman, llegados al máximo órgano de la empresa en los últimos meses.

Ascenso de Golding a la presidencia interina

Una crisis que, de momento, se ha saldado con la dimisión de los tres consejeros representantes de LetterOne, el holding luxemburgués controlado por el ruso Mikhail Fridman --Stephan DuCharme, Karl-Heinz Holland y Sergio Ferreira Dias-- y el ascenso de Golding a la vicepresidencia primera de Dia, ejerciendo de manera interina las funciones de presidente.

Un puesto, no ejecutivo, que ha quedado reservado para el expresidente de Aena, Jaime García-Legaz, una vez solventados los requisitos administrativos relacionados con su anterior cargo en la gestora pública aeroportuaria.

De la Cierva en lugar de Coto

Mientras tanto, Golding, junto al nuevo consejero delegado Borja de la Cierva, se han convertido en los hombres fuertes en Dia bajo la supervisión de los bancos acreedores. Y, en ese sentido, la mano del directivo británico se dejaba notar en el cese fulminante de Antonio Coto, cuatro meses después de ser nombrado máximo responsable ejecutivo.

Una sucinta explicación de la empresa, aludiendo a la “pérdida de confianza” dejaba fuera de juego a Coto, yendo su sucesor, De la Cierva, algo más allá. “Fue nombrado en agosto y desde entonces ha llovido mucho. Si se ha cambiado al consejero delegado es porque hay un pérdida de confianza por parte del consejo”, apuntaba el nuevo CEO, quien añadía que los bancos acreedores no habían tenido nada que ver en la decisión.

El peso de Golding como consejero más antiguo

La impronta de Golding se deja notar en Dia. No en vano lleva en el consejo siete años y medio, desde que en julio de 2011 fuera nombrado junto a Mariano Martín, Julián Díaz y Antonio Urcelay.

Todos ellos forman el núcleo duro que se ha opuesto de manera frontal a que los consejeros de Fridman hicieran y deshicieran a su antojo, llevando la guerra hasta el último extremo. O unos u otros. Ambos no podían seguir juntos en el mismo órgano, pues la estrategia a seguir en Dia era diametralmente opuesta.

A la espera de la última batalla

De momento, Golding y sus afines, con De la Cierva como CEO y también con el ascenso a consejero ejecutivo de Miguel Ángel Iglesias, el hasta ahora secretario del consejo, parecen haber ganado la batalla. Pero no la guerra.

Lo primero que hizo Stephan Ducharme, el responsable de retail de LetterOne, tras su salida como máximo responsable de Dia, fue remitir una carta a su sucesor, en la que venía a tachar al propio Golding y a los antiguos consejeros de ser incapaces de enderezar el rumbo de la empresa, necesitada de un “consejo con alto nivel de conocimientos y experiencia”.

Paupérrima inversión

En el caso del directivo británico, el enfrentamiento con Fridman y sus colaboradores también se relaciona con unas millonarias minusvalías latentes en Dia, de 3,6 millones de euros, el 89% de lo invertido en sumar un paquete de casi 940.000 acciones. Las había adquirido entre 4 y 5 euros y hoy apenas valen 0,5 euros. La interinidad en el cargo no es algo que le resulte extraño a Golding. Lleva tres meses ocupando, provisionalmente, el cargo de consejero delegado de Parques Reunidos, desde que en octubre presentara la dimisión Fernando Eiroa. Antes, en julio, también era rescatado por la multinacional gestora de parques de ocio para sustituir en la presidencia a su paisano Peter Long.

Mientras llega un nuevo CEO a Parques Reunidos, Golding se ha tomado el cargo muy en serio. Tanto que acaba de cerrar una operación de calado, endeudando al grupo en 226 millones para comprar, a la malaya Tanjong, el centro Tropical Island, el mayor centro acuático del mundo, situado en Alemania, a 35 kilómetros de Berlín.

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